
Internacional, 1 de julio de 2026.- Los medicamentos GLP-1, utilizados para la pérdida de peso, han mostrado eficacia similar en adultos mayores y personas más jóvenes, aunque expertos advierten sobre riesgos y la necesidad de seguimiento médico riguroso. Este verano, un programa federal llamado Medicare GLP-1 Bridge permitirá a millones de beneficiarios acceder a estos fármacos con un costo mensual reducido.
Barbara Senich, de 69 años, es un ejemplo del impacto de estos tratamientos. Tras años de lucha contra la obesidad y varios intentos fallidos con dietas y cirugía bariátrica, logró estabilizar su peso alrededor de los 62 kilogramos gracias a una combinación de GLP-1 (Zepbound), metformina y Contrave, medicamentos que no están cubiertos por Medicare, lo que representa un gasto significativo para ella.
A partir del 1 de julio, Medicare ofrece el programa Bridge, que facilita el acceso a semaglutida (Wegovy), tirzepatida (Zepbound) y orforglipron (Foundayo) por 50 dólares mensuales para quienes cumplan con criterios específicos de índice de masa corporal (IMC) y condiciones de salud asociadas a la obesidad.
Resultados y riesgos en adultos mayores
Estudios recientes indican que los adultos mayores pierden peso con medicamentos GLP-1 en porcentajes comparables a los adultos jóvenes. Por ejemplo, un análisis con semaglutida mostró una pérdida promedio del 15.5% del peso corporal en mayores de 65 años, casi igual que en pacientes más jóvenes. Con tirzepatida, la reducción fue aún mayor, alcanzando un 23.3% en adultos mayores.
Sin embargo, la cantidad de adultos mayores incluidos en estos ensayos es limitada y los expertos destacan diferencias fisiológicas que requieren precaución al extrapolar resultados. El Dr. John Batsis, geriatra de la Universidad de Carolina del Norte, señala que la edad implica cambios biológicos que afectan la respuesta y seguridad del tratamiento.
Efectos secundarios y recomendaciones
Los adultos mayores que usan GLP-1 presentan mayor incidencia de efectos secundarios gastrointestinales como náuseas, vómitos y estreñimiento, que pueden derivar en complicaciones graves como deshidratación. Por ello, especialistas recomiendan un seguimiento médico estricto, hidratación constante y ejercicio de resistencia para preservar masa muscular y estabilidad.
La Dra. Melanie Jay, del Centro Médico Langone de Nueva York, enfatiza que estos medicamentos pueden reducir riesgos cardiovasculares en adultos mayores, pero requieren monitoreo cuidadoso. La nutrición también juega un papel clave para minimizar efectos adversos y mantener funcionalidad.
Finalmente, los expertos aconsejan que los objetivos de tratamiento se centren en mejorar la funcionalidad y calidad de vida, más que en alcanzar un peso ideal del pasado. La obesidad en la tercera edad presenta una paradoja donde un ligero sobrepeso puede ser beneficioso para la salud general.
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