
Internacional, 29 de septiembre de 2026.- Douglas Carter, un hombre de 71 años, fue liberado tras pasar más de cuatro décadas en el corredor de la muerte en Estados Unidos. Su defensa informó que un análisis de ADN reciente no coincide con las evidencias del asesinato por el que fue condenado.
Carter fue sentenciado a muerte en 1985 por el asesinato de Eva Olesen, tía del entonces jefe de policía de Provo, Utah. Tras un segundo juicio en 1992, volvió a ser condenado. Sin embargo, un juez ordenó su liberación bajo fianza mientras se prepara un nuevo juicio.
La condena original se basó en una confesión firmada por Carter y en testimonios de dos testigos que posteriormente denunciaron haber sido coaccionados por la policía. Según la defensa, Carter firmó la confesión bajo presión y no cometió el crimen.
Los testigos, Epifanio Tovar y su esposa Lucía, declararon en 2011 que la policía los amenazó con deportación y les pagó servicios para que mintieran en el juicio. Además, las pruebas físicas y testimonios apuntan a que el verdadero agresor era un hombre blanco, contrario a Carter, quien es afroamericano.
El abogado de Carter, Neal Hamilton, calificó la liberación como un momento histórico y lamentó que su cliente haya perdido 41 años de vida en prisión. La Corte Suprema de Utah ordenó el nuevo juicio el año pasado, señalando graves irregularidades en la investigación original.
Contexto y antecedentes del caso
El caso de Douglas Carter refleja fallos en el sistema judicial estadounidense, especialmente en casos de pena de muerte. La ausencia de pruebas físicas que vinculen a Carter con el crimen y las confesiones obtenidas bajo coacción evidencian problemas estructurales en la administración de justicia.
Este caso también pone en relieve la vulnerabilidad de personas en situación de riesgo, como inmigrantes y minorías étnicas, frente a abusos policiales y judiciales. La revisión de sentencias y el uso de pruebas de ADN han sido claves para corregir errores en casos similares.
Impacto y próximos pasos legales
La liberación de Carter abre la puerta a un nuevo juicio donde se revisarán las pruebas con mayor rigor. Mientras tanto, permanece en libertad bajo fianza. Este proceso podría sentar un precedente para revisar otros casos con posibles irregularidades en la condena.
De esta forma, el sistema judicial de Utah enfrenta un reto para garantizar un juicio justo y evitar que se repitan errores que afectan gravemente la vida de las personas implicadas.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.














