
Internacional, 27 de junio de 2026.- La respuesta oficial ante los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela ha generado crecientes críticas por la lentitud en los rescates y la falta de apoyo gubernamental, especialmente en La Guaira, una de las zonas más afectadas.
Tras dos sismos que dejaron cerca de mil muertos y más de 50 mil desaparecidos, familiares y voluntarios trabajan de manera independiente para encontrar sobrevivientes entre los escombros. Sin embargo, denuncian la ausencia de maquinaria pesada y herramientas necesarias para remover bloques de concreto y rescatar personas atrapadas.
Vecinos de La Guaira reportaron que, a pesar de escuchar a personas atrapadas bajo edificios colapsados, no han recibido ayuda oficial adecuada. Antonio Bermúdez, residente local, relató que carecen de equipos para cortar metales o excavar, lo que limita sus esfuerzos de salvamento.
Domingo Pacheco, un socorrista voluntario con más de 30 años de experiencia, calificó la situación como crítica debido a la falta de apoyo tanto en maquinaria como en personal capacitado. Mientras tanto, la frustración de los afectados se traduce en amenazas de bloqueos para exigir mayor atención de las autoridades.
Durante una visita a la zona de Altamira en Caracas, la presidenta encargada Delcy Rodríguez fue abucheada por familiares de víctimas, quienes la acusaron de no actuar efectivamente ante la tragedia. Aunque Rodríguez agradeció la llegada de más de 800 voluntarios internacionales y anunció la militarización de La Guaira, la presencia de las fuerzas armadas no es todavía visible para los residentes.
El gobierno venezolano restringió el acceso a La Guaira para evitar que la llegada masiva de voluntarios interfiera en las labores oficiales, medida que ha generado más descontento entre la población afectada que sigue buscando a sus seres queridos.
Impacto y demandas ciudadanas tras los sismos
La tragedia ha dejado edificios residenciales y hoteles de lujo destruidos, con familias atrapadas entre los escombros. Los afectados insisten en la necesidad urgente de generadores eléctricos, herramientas especializadas y maquinaria pesada para acelerar las tareas de rescate.
Voluntariado y coordinación insuficiente
Desde el momento del desastre, miles de voluntarios han acudido al rescate sin una coordinación oficial clara, lo que dificulta la efectividad de las operaciones. La falta de recursos y organización ha contribuido a la creciente indignación social en medio de una de las peores crisis naturales en la historia reciente de Venezuela.
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