
7 DE MAYO DEL 2026 – NACIONAL. El Hospital de la Mujer y la Niñez Oaxaqueña, perteneciente al sistema IMSS-Bienestar, enfrenta una crisis operativa debido al agotamiento extremo de su personal. A un año y tres meses de haber iniciado funciones, los médicos especialistas denunciaron en conferencia de prensa que la sobrecarga laboral ha superado los límites razonables. Esta situación de presión constante y falta de relevos ha forzado la renuncia de al menos seis doctores de diversas áreas, quienes no pudieron continuar bajo las condiciones actuales de trabajo en el nosocomio.
Según las declaraciones de la pediatra Azari Mariana Reyes, el hospital comenzó operaciones con apenas 30 especialistas, a pesar de que la promesa oficial era contar con una plantilla de cien profesionales. Las autoridades aseguraron que la contratación sería paulatina, pero el tiempo ha pasado sin que se sumen nuevos compañeros, intensificando la sobrecarga laboral entre los pocos que permanecen. Actualmente, el déficit de personal impide cubrir las necesidades básicas de una clínica que fue diseñada para ser un referente de salud en todo el estado.
Negación de descansos y afectación a los derechos médicos
La carencia de personal ha derivado en medidas administrativas drásticas que vulneran los derechos de los trabajadores de la salud. Para intentar mitigar la sobrecarga laboral, la dirección del hospital ha comenzado a negar periodos de vacaciones y días de descanso programados a los facultativos. Estas ausencias solo se autorizan si otro médico acepta cubrir el turno adicional, lo que genera un círculo vicioso de cansancio que pone en riesgo tanto la salud de los profesionales como la seguridad de los pacientes atendidos.
Esta problemática es especialmente crítica considerando que el Hospital de la Mujer y la Niñez Oaxaqueña recibe pacientes referenciados de todas las regiones de la entidad. Al no contar ni siquiera con 30 especialistas activos, la sobrecarga laboral hace que existan turnos completos en los que no hay un solo experto disponible en áreas vitales. Esta falta de cobertura afecta directamente a las mujeres embarazadas, así como a los servicios de pediatría y neonatología, dejando vacíos operativos que no pueden llenarse con infraestructura vacía.
Incumplimiento de promesas y riesgos en urgencias
A pesar de que el hospital cuenta con equipo moderno y medicamentos, la falta de especialistas para operarlos anula el beneficio social de la obra. Los médicos recriminaron que la sobrecarga laboral obliga a que, cuando llega una mujer en estado de emergencia, deba ser enviada a otro centro de salud por la falta de ginecólogos u obstetras. Los manifestantes señalaron que es inútil presumir una infraestructura de primer nivel si no se garantiza el capital humano necesario para atender los partos y las complicaciones neonatales.
Finalmente, los trabajadores reprocharon al gobierno estatal y al IMSS-Bienestar que la realidad de la clínica no coincide con los informes oficiales. Mientras se asegura que el hospital cuenta con 120 camas y personal completo, la sobrecarga laboral evidencia que áreas críticas, como la terapia intensiva neonatal, carecen de especialistas en cuidados críticos desde hace un año. Los médicos exigen contrataciones inmediatas para frenar la deserción de personal y asegurar que este sanatorio pueda cumplir con su misión de apoyar a la sociedad oaxaqueña.
















