
Ciudad de México, 11 de junio de 2026.- Julián Quiñones anotó el primer gol de México en la Copa del Mundo 2026, apenas a los nueve minutos del partido, en el Estadio Ciudad de México. Este tanto inicial encendió a la afición local y puso al equipo dirigido por Javier Aguirre en ventaja temprana.
El disparo potente de Quiñones superó al arquero sudafricano, generando una reacción inmediata entre los asistentes, que celebraron con entusiasmo la apertura del marcador en un torneo de gran relevancia para el país.
Más allá del gol, la celebración del delantero mexicano llamó la atención por su significado. Quiñones replicó el icónico festejo de Siphiwe Tshabalala, quien anotó el primer gol del Mundial Sudáfrica 2010 en el partido contra México.
Con los brazos extendidos y realizando el característico movimiento, el jugador rindió homenaje a ese momento histórico del fútbol mundial, lo que provocó una ovación por parte del público presente en el estadio.
Este gesto no solo evocó un recuerdo importante para los aficionados, sino que también resaltó el vínculo entre diferentes ediciones del torneo y la pasión que genera el fútbol a nivel internacional.
Impacto del gol en el partido y la afición
El gol temprano de Quiñones contribuyó a un arranque favorable para México, que buscaba consolidar su desempeño en esta Copa del Mundo. La respuesta de la afición fue inmediata y el ambiente en el estadio se volvió una auténtica fiesta deportiva.
Homenaje a un momento histórico
El gesto de Quiñones recordó un momento emblemático del Mundial anterior, mostrando cómo los jugadores actuales mantienen viva la memoria de eventos que marcaron la historia del fútbol.
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