
Internacional, 6 de junio de 2026.- Ivanka Trump anunció un proyecto inmobiliario para desarrollar un complejo turístico de lujo en una isla privada y una costa protegida de Albania. La iniciativa contempla la construcción de hoteles y centros turísticos en una zona natural protegida que alberga especies en peligro de extinción, lo que ha generado protestas y críticas de grupos ambientalistas y ciudadanos locales.
El proyecto, respaldado por Ivanka Trump y su esposo Jared Kushner, incluye la isla deshabitada de Sazan, antigua base militar, y un tramo de playa virgen llamado Pishë Poro-Narta, dentro del Paisaje Protegido Vjosa-Narta. Esta área es hábitat de focas monje, tortugas marinas y más de 200 especies de aves, entre ellas flamencos y pelícanos.
Las manifestaciones en Tirana han sido numerosas, con ciudadanos portando pancartas que alertan sobre la amenaza al ecosistema local. Ariel Brunner, director para Europa de BirdLife, denunció la presencia de maquinaria pesada en la playa sin señalización ni permisos visibles, y calificó la ley que permite construcciones turísticas de lujo en zonas protegidas como “una de las más brutales en materia ambiental”.
El primer ministro albanés, Edi Rama, aseguró que el proyecto aún no ha comenzado y que se realizan estudios de impacto ambiental. Sin embargo, confirmó la participación de Trump y Kushner, junto a otros inversores internacionales. Rama defendió que el desarrollo y la conservación pueden coexistir y negó que se pretenda dañar el hábitat de especies protegidas.
La Fiscalía Especial Anticorrupción de Albania (SPAK) abrió una investigación relacionada con el proyecto, aunque no ha dado detalles. La Comisión Europea también ha expresado preocupación por la legislación albanesa que exime a complejos turísticos de lujo de ciertas regulaciones ambientales, lo que dificulta la adhesión del país a la Unión Europea.
Organizaciones como Protección y Preservación del Medio Natural en Albania (PPNEA) han alertado sobre daños irreversibles en las dunas y la interrupción del intercambio de mareas en la laguna de Narta, afectando la fauna local. Mientras tanto, los promotores sostienen que buscan un desarrollo responsable que genere empleo y valor a largo plazo para la comunidad.
Impacto ambiental y protestas ciudadanas
El rechazo ciudadano se ha manifestado en protestas masivas con consignas como “Albania no está en venta”. Conservacionistas advierten que transformar una isla y un delta fluvial en una ciudad turística podría eliminar el hábitat natural de numerosas especies. La falta de transparencia sobre permisos y planes detallados ha aumentado la desconfianza en torno al proyecto.
Legislación y desafíos para Albania
La reciente modificación en la legislación ambiental que permite construcciones turísticas en áreas protegidas ha sido un punto crítico en las negociaciones con la Unión Europea. La Comisión Europea ha solicitado la suspensión de las obras y ha mostrado preocupación por los posibles impactos ecológicos, mientras la Fiscalía investiga posibles irregularidades.
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