
En un anuncio que ha generado un alivio inmediato en los mercados internacionales, el gobierno de Irán confirmó la reapertura oficial del paso marítimo en Ormuz para el tránsito de embarcaciones comerciales. El canciller iraní, Abás Aragchi, señaló que esta decisión se toma en el marco del alto el fuego alcanzado recientemente en Líbano. Según el funcionario, la navegación no será libre del todo, ya que los barcos deberán seguir una ruta específica coordinada directamente con las autoridades del país persa para garantizar el orden.
Esta medida de apertura del canal de navegación de Ormuz estará vigente, en principio, durante el tiempo que dure la tregua acordada en la región. Sin embargo, existe una restricción muy clara que no ha sido levantada por el ejército iraní: el paso de buques de guerra de cualquier nación sigue estrictamente prohibido. Esta distinción entre embarcaciones civiles y militares busca mantener el control de seguridad en la zona mientras se observa el cumplimiento de los acuerdos de paz.
Reacciones internacionales ante la apertura del estrecho
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó de manera positiva ante el anuncio de la reactivación del tránsito por Ormuz, llegando incluso a llamar a este punto como el “estrecho de Irán”. A través de sus redes sociales, el mandatario estadounidense aseguró que Teherán se comprometió a no cerrar la vía nunca más. A pesar de este tono optimista, Trump aclaró que las fuerzas militares de su país mantendrán el bloqueo naval contra Irán para asegurar sus propios intereses estratégicos.
La situación también ha provocado roces con los aliados europeos, especialmente con Francia. El presidente Emmanuel Macron expresó que su país está listo para enviar barcos desde el Mediterráneo para vigilar la seguridad en el paso de buques en Ormuz. Ante esto, Trump respondió con dureza, pidiendo a los socios de la OTAN que no intervengan y calificando a la organización como un “tigre de papel” que no tiene utilidad real en este conflicto específico.
El valor estratégico de la ruta y su impacto económico
Para entender la magnitud de esta noticia, es necesario destacar que por esta vía pasa casi el 20% del petróleo que se consume en todo el mundo diariamente. La interrupción del flujo en la ruta marítima de Ormuz suele disparar los precios del combustible en cuestión de horas, afectando los bolsillos de los consumidores en todos los continentes. El hecho de que se restablezca el paso permite que los tanqueros cargados de crudo que estaban varados puedan finalmente llegar a sus destinos en Asia y Europa.













