
Luego de que Global Financial Integrity (GFI) colocó a México en el primer lugar de la lista de flujos comerciales ilícitos de América Latina y el Caribe, señalan que políticos mexicanos de Morena estarían siendo investigados porque presuntamente “utilizan bienes raíces en Estados Unidos para lavar dinero”.
La periodista Elena Chávez señala al senador Alejandro Murat Hinojosa, al diputado Arturo Ávila Anaya y a José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Señalan a políticos mexicanos por presunto lavado de dinero
Sostiene que estos tres personajes “utilizan bienes raíces en Estados Unidos para lavar dinero”, por lo que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debería solicitar a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) “el bloqueo de sus cuentas bancarias”, por presuntamente lavar dinero.
Chávez hace especial énfasis en el hijo de AMLO, José Rámón, pues aunque “no ha trabajado jamás”, José Ramón, al igual que los otros dos morenistas, “han comprado mansiones en Estados Unidos”.

Sin embargo, con la administración de Donald Trump “han quedado expuestos a investigaciones sobre cómo obtuvieron los multimillonarios recursos para hacerse no de uno, sino de varios inmuebles como es el caso del exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat”.
“La presidente Sheinbaum conoce las denuncias que hay contra estos personajes desde que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador gobernó México, pero ha sido omisa por tratarse del hijo de quien la puso en la presidencia y de dos legisladores que tienen un currículum negro”, indica Elena Chávez.
Sector inmobiliario, uno de los más utilizados para lavado de dinero
Asimismo, Elena Chávez agrega que según la GFI, una de las principales herramientas de lavado de dinero está en el negocio inmobiliario.
“El 16.07% de los recursos ilícitos lavados a través de bienes raíces en EE.UU. proviene de México, superando a Venezuela y Guatemala.
“Los morenistas, señala la Global Financial Integrity utilizan estructuras empresariales complejas, prestanombres y familiares para ocultar la compra de inmuebles de lujo y han situado a México como uno de los países con mayor salida de dinero generado por actividades criminales, a menudo en connivencia con el sistema político”.
Hay que recordar que el GFI define el lavado de dinero como “el proceso de encubrir el producto del delito y mover valores mediante el uso de transacciones comerciales, en un intento de legitimar su origen ilegal o financiar sus actividades”.
La Global Financial Integrity (GFI) ha identificado a México como uno de los principales focos de flujos financieros ilícitos, señalando que políticos mexicanos como @alejandromurat, @arturoavila_mx, @_JRLB_ utilizan bienes raíces en Estados Unidos para lavar dinero, por lo que… pic.twitter.com/Qy8Cbnz7Jo
— Elena Chávez (@luzelenachavez8) April 9, 2026
México ocupa el primer lugar en lista de flujos comerciales ilícitos en América Latina, según GFI
De acuerdo con el informe Flujos financieros ilícitos relacionados con el comercio
en el hemisferio occidental (2013-2022) la organización señaló que los flujos comerciales ilícitos se dispararon en 2021 y 2022, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, hasta alcanzar 169 mil 694 mil millones de dólares ese último año.
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Más sobre el informe de la GFI: discrepancia de cifras
Entre 2013 y 2022, los flujos comerciales internacionales de México tuvieron una diferencia de un billón 273 mil millones de dólares entre las cifras de importaciones y exportaciones reportadas en el país y las cifras reportadas por sus socios comerciales, lo que colocó a México en el primer lugar de la lista de flujos comerciales ilícitos de América Latina y el Caribe, elaborada por la organización GFI.
En un informe publicado el pasado mes de febrero, la organización resaltó que esta diferencia entre cifras representa el 27.2% del comercio total reportado por México durante ese periodo, y que los flujos comerciales ilícitos se dispararon en 2021 y 2022, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, hasta alcanzar 169 mil 694 mil millones de dólares ese último año.
México destaca de manera “dramática” en los flujos comerciales ilícitos
Según GFI, México destaca de manera “dramática” en los flujos comerciales ilícitos de América Latina y el Caribe debido al “volumen de comercio (especialmente con Estados Unidos y otros mercados importancia) combinado con el problema de sobre o subfacturación significativa en sectores que van desde electrónica hasta maquinaria o petróleo”.
Aunque el informe no especifique la parte de los productos mal facturados, el tema del petróleo hace eco al escándalo político-financiero del huachicol fiscal que se detonó en la administración de AMLO e involucró a algunas figuras clave del gobierno del tabasqueño, de Morena y de la Secretaría de Marina, incluyendo a dos sobrinos de Rafael Ojeda Durán, entonces titular de la institución.
El huachicol fiscal consistió en un fraude masivo en la importación de gasolina, la cual era reportada como otros productos con aranceles mucho más bajos.
Para medir la magnitud de los flujos comerciales ilícitos, GFI calculó las discrepancias entre el valor de los bienes exportados, reportado por los países emisores, y el valor de los mismos bienes importados, reportado por los países de destino; la organización ponderó la diferencia entre ambos valores con el monto de los posibles gastos de transporte o de seguros, y determinó que el restante eran posibles flujos ilícitos productos de una mala facturación.
México no reconoce facturación fraudulenta
“La investigación de GFI en México y Colombia observó que la corrupción y la ausencia de voluntad política han sido obstáculos mayúsculos para combatir el lavado basado en el comercio”, señaló el informe, según el cual México sigue sin reconocer “explícitamente” sus vulnerabilidades en materia de facturación fraudulenta.
Con un billón 273 mil millones de pesos mal facturados, México se coloca en el primer lugar de la lista elaborada por GFI, muy por encima de Brasil, y sus 873 mil 60 millones de presuntos flujos ilícitos, o de Argentina, que ocupa el tercer lugar con 268 mil 393 millones de dólares.
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Corrupción, soborno y bajos niveles de transparencia facilitan el lavado de dinero en México
En un informe previo, el organismo apuntaba que las principales deficiencias radican en los altos niveles de corrupción y sobornos, los bajos niveles de transparencia financiera, asi como la débil transparencia pública y rendición de cuentas.
Señala también que para luchar contra el crimen financiero es necesario regular lo relacionado con los beneficiarios finales, no obstante, “identifican casos como el de México y Colombia, donde no existen registros de beneficiarios finales”.













