
Internacional, 7 de octubre de 2026.- Interpol anunció la incautación de más de mil animales salvajes traficados ilegalmente en América Latina y el Caribe durante la operación Madre Tierra VIII, realizada en junio y julio de este año. La acción también derivó en la detención de 233 personas vinculadas a redes criminales dedicadas al tráfico de fauna, la deforestación y la explotación minera.
La organización policial, con sede en Lyon, Francia, informó que la operación se llevó a cabo en nueve países: Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. En total, se identificaron a 312 personas y varias entidades involucradas en estos delitos ambientales.
Interpol incauta animales traficados y sigue rutas del crimen
Entre los animales rescatados destacan guacamayos, pitones y dos tigres de Bengala en peligro de extinción, además de leones, ocelotes y jaguares. En México, las autoridades recuperaron ejemplares en rutas que coinciden con las utilizadas para el traslado de drogas y otros productos ilícitos. En Nicaragua, se aseguraron aves exóticas como loros y guacamayos de diversas especies.
Interpol explicó que las rutas del tráfico de animales salvajes se extienden desde Centroamérica hacia Europa y Asia, y en ocasiones coinciden con las del narcotráfico. La mayoría de los ejemplares incautados en la región fueron reptiles, insectos raros y aves exóticas. También se confiscaron alrededor de 165 kilos de aletas de tiburón secas, con un valor estimado en 280 mil dólares.
Impacto ambiental y minería ilegal en la región
En materia de deforestación, la operación identificó 161 empresas y 65 personas implicadas en actividades ilegales en varios continentes. Colombia detuvo a 16 de estas empresas, las cuales están relacionadas con la tala de grandes extensiones de selva amazónica. Además, se incautaron cerca de 4.6 toneladas de cianuro y 11 contenedores de mercurio en Costa Rica, sustancias usadas para la extracción ilegal de oro que dañan gravemente el medio ambiente y la salud humana.
La directora regional de Interpol para Centroamérica, Krandall Gullock, destacó que seguir el rastro financiero permite avanzar en la investigación más allá de los responsables directos, enfocándose en las empresas que financian y se benefician de estos delitos.
Esta operación refleja la complejidad del crimen ambiental en América Latina y la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para proteger la biodiversidad y los ecosistemas afectados.
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