
CIUDAD DE MÉXICO.— El bajo crecimiento de la economía mexicana en el primer trimestre de 2026 obedece principalmente a la debilidad de inversión, en entorno marcado por incertidumbre regulatoria y problemas de inseguridad, dijo el director general de BBVA México, Eduardo Osuna.
En conferencia, el directivo señaló que factores como la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la expectativa sobre la reforma al Poder Judicial han llevado a los empresarios a posponer decisiones clave.
Osuna explicó que la percepción de inseguridad y la posible indefensión jurídica son elementos que pesan en el ánimo de los inversionistas, particularmente en aquellos enfocados al mercado interno.
“El empresario nacional, que no necesariamente exporta, está esperando a ver qué ocurre con estos temas”, indicó el directivo al referirse al entorno actual.
Inversión detenida
Detalló que la falta de certidumbre en torno a la implementación de la reforma judicial se ha convertido en un factor determinante para frenar nuevos proyectos productivos en distintas regiones del país.
Añadió que, si bien existe liquidez en el sistema financiero, la ausencia de condiciones adecuadas limita la materialización de inversiones, lo que impacta directamente en el crecimiento económico.
Por su parte, el economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, advirtió que la desaceleración económica complica el cumplimiento de las metas fiscales del gobierno federal.
Explicó que el objetivo de un déficit ampliado de 4.1% del Producto Interno Bruto (PIB) se sustentaba en una expectativa de crecimiento cercana a 2%, escenario que ahora luce poco probable.
Riesgo fiscal
Serrano indicó que un menor dinamismo económico debilita los ingresos públicos, lo que reduce el margen de maniobra para cumplir con los compromisos presupuestarios sin ajustes adicionales. Ante este panorama, BBVA prevé que la Secretaría de Hacienda enfrentará la disyuntiva entre recortar el gasto o permitir un déficit en las finanzas públicas.
El banco estima que el balance fiscal podría acercarse a 4.5% del PIB, reflejando el impacto de una economía con menor ritmo de expansión.
Asimismo, señaló que el espacio para realizar ajustes adicionales al gasto es limitado, lo que incrementa la probabilidad de un desbalance mayor al previsto originalmente.
En cuanto al desempeño financiero, Grupo Financiero BBVA México reportó utilidades por 28 mil 236 millones de pesos al cierre del primer trimestre de 2026, un incremento anual de 0.3%.
La institución detalló que su cartera vigente alcanzó 2.1 billones de pesos, con un crecimiento anual de 8.5%, aunque reconoció una desaceleración en la demanda de crédito empresarial.
El financiamiento a empresas creció de forma moderada y la originación de nuevos créditos mostró una caída cercana a 7% anual en grandes corporativos, en línea con la debilidad de la inversión productiva.
BBVA indicó que no ha recibido requerimientos de información por parte de autoridades sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y precisó que, de existir, se atenderían conforme a la regulación vigente.












