
Internacional, 28 de agosto de 2026.- Francia implementará a partir del 1 de septiembre una penalización económica a las empresas de moda ultrarrápida, como Shein y Temu, que deberán pagar 9 euros (10.5 dólares) por cada pantalón vaquero vendido en el país. La medida busca reducir el impacto ambiental de esta industria, que ha sido criticada por su modelo de producción y consumo acelerado.
El Parlamento francés aprobó en junio una ley que establece estas sanciones financieras basadas en una puntuación ambiental de cada prenda. La norma excluye a las marcas europeas y francesas, como Zara y Kiabi, enfocándose en compañías asiáticas que dominan el mercado de la moda rápida.
Las penalizaciones se aplicarán de forma progresiva, aumentando hasta 19.50 euros (22.7 dólares) por pieza en 2030, con un tope del 50% del precio sin impuestos. Por ejemplo, en 2026 y 2027, se cobrará 0.5 euros por bóxer o calcetines, 2 euros por camiseta, 9 euros por vaqueros y 12 euros por abrigos que no cumplan con los estándares ambientales establecidos.
El Ministerio de Transición Ecológica francés publicó la orden que regula la aplicación de estas multas, destacando que el objetivo es combatir un modelo de consumo que convierte rápidamente las prendas en desechos. Mathieu Lefèvre, ministro delegado de Transición Ecológica, calificó a Francia como pionera en Europa por esta iniciativa.
La recaudación generada por estas penalizaciones financiará incentivos para las empresas que demuestren prácticas sostenibles, aunque los detalles económicos aún no se han precisado. Por ahora, se desconoce cómo impactará esta ley en los precios finales para los consumidores franceses.
En respuesta, China ha expresado su rechazo y advirtió sobre posibles represalias, calificando la medida como discriminatoria y contraria a los principios del comercio internacional.
Penalización moda ultrarrápida y su impacto ambiental
La moda ultrarrápida se caracteriza por ciclos de producción y venta muy cortos, lo que genera un alto volumen de residuos textiles. La ley francesa busca frenar este modelo insostenible mediante sanciones económicas que incentiven la fabricación responsable.
Repercusiones comerciales y próximas acciones
La medida abre un precedente en Europa para regular la industria textil y promover la sostenibilidad. Sin embargo, la tensión con China podría afectar las relaciones comerciales. El seguimiento de esta ley será clave para evaluar su efectividad y posibles ajustes en el futuro.
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