
Internacional, 7 de julio de 2026.- El Buró Federal de Investigaciones (FBI) presentó de manera pública la aeronave vinculada al traslado transfronterizo y posterior arresto de Ismael “El Mayo” Zambada García y Joaquín Guzmán López, altos mandos del Cártel de Sinaloa. El avión formará parte de una colección museográfica orientada a destacar las operaciones de las fuerzas del orden estadounidenses.
La Oficina de Campo del FBI en El Paso, Texas, confirmó la firma de un Memorando de Entendimiento con el War Eagle Air Museum para integrar el bimotor King Air a sus salas de exhibición. De acuerdo con el comunicado de la agencia civil, esta pieza representa el éxito de sus prioridades estratégicas en materia de seguridad nacional y el combate frontal a las organizaciones criminales transnacionales de alta violencia.
La noticia reabrió el debate político en México. Desde el arresto en julio de 2024, el propio Zambada y el Estado mexicano han sostenido que el capo fue privado de la libertad mediante una emboscada violenta en Culiacán, Sinaloa, y trasladado a la fuerza hacia Santa Teresa, Nuevo México. Este anuncio contradice abiertamente los informes del exembajador Ken Salazar, quien en su momento negó de forma tajante cualquier intervención de agentes o recursos de Washington dentro del espacio soberano mexicano.
Las alteraciones mecánicas: Un avión clonado y modificado
Las inspecciones forenses del FBI revelaron que la unidad —fabricada originalmente en el año 1976— funcionaba como un verdadero “avión fantasma” debido a múltiples alteraciones estructurales y de registros de aeronavegabilidad:
- Identidad falsa: El aparato presentaba una clonación de matrícula y alteraciones en los números de serie de los motores.
- Modificaciones de autonomía: Se le instaló una pila de combustible interna diseñada para otorgar mayor alcance de vuelo sin necesidad de escalas.
- Desconexión de rastreo: Carecía de un transmisor localizador de emergencia (ELT) activo y la grabadora de voz de la cabina de pilotos fue retirada por completo.
Asimismo, el FBI admitió que dos de sus agentes tácticos participaron de forma directa en el arresto al momento del aterrizaje, aunque la dependencia mantuvo bajo reserva el grado de interferencia o comunicación previa que sostuvieron con los tripulantes antes de que cruzaran la frontera.
Reacción en el Gabinete de Seguridad: Exigen investigar violaciones legales
La revelación de la existencia del convenio de exhibición desató posturas firmes dentro del Gobierno de México. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, advirtió que de comprobarse una incursión armada u operativa sin la debida autorización de las instituciones mexicanas, se habría consumado una violación directa a la Constitución Política y a los tratados internacionales de asistencia jurídica mutua. Por ello, instó a la Fiscalía General de la República (FGR) a integrar los dictámenes correspondientes para deslindar responsabilidades.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró los cuestionamientos sobre los canales informativos oficiales del Departamento de Estado. El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, concluyó señalando que la FGR ya gestiona requerimientos legales ante sus contrapartes norteamericanas para desentrañar el expediente de origen de la aeronave, mientras la Embajada estadounidense en la Ciudad de México —hoy a cargo de Ronald Johnson— intenta contener el impacto institucional proporcionando las primeras minutas del caso.
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