
Houston, Texas, 16 de julio de 2026.- La comunidad hispana de Houston se reunió masivamente para despedir a Lorenzo Salgado, un migrante mexicano de 52 años que murió tras ser baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos la semana pasada. El velorio público se llevó a cabo en una funeraria del barrio East End, donde familiares y vecinos expresaron su dolor y exigieron justicia.
Velorio público y apoyo comunitario
La esposa y los tres hijos de Salgado abrieron el velorio al público, invitando a la comunidad a honrar su memoria con un rosario. El salón principal estaba lleno de personas que acudieron a despedirlo, muchas vestidas de azul por petición de los hijos. Afuera, bajo el intenso calor de verano, decenas de asistentes esperaron para expresar sus condolencias.
Durante la ceremonia, un grupo de mariachis interpretó canciones en honor a Salgado, quien vivió en Estados Unidos por más de 35 años. Sus hijos recibieron a los asistentes uno por uno, estrechando manos y abrazando a quienes acudieron a acompañarlos. En la entrada, dos cascos de construcción simbolizaban el oficio con el que el migrante sostuvo a su familia y financió los estudios de sus hijos, mientras los presentes escribían mensajes de despedida.
Controversia sobre los hechos que causaron la muerte
El incidente ocurrió el 7 de julio cuando Salgado se dirigía a una obra de construcción junto con su hermano y otras personas. Según testimonios de testigos recogidos por abogados, agentes de ICE en vehículos sin distintivos interceptaron el vehículo, y uno de los agentes disparó a través de la ventana del conductor, alcanzando a Salgado en el torso. Fue trasladado a un hospital local, donde falleció a causa de la herida.
Sin embargo, la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional difiere. Según el gobierno estadounidense, Salgado chocó contra un vehículo de agentes, intentó arrollar a uno de ellos y desobedeció órdenes verbales. Además, los agentes habrían detenido el vehículo porque observaron a una persona que coincidía con el objetivo de un operativo cercano.
Los testigos directos fueron detenidos tras el incidente y permanecen recluidos en centros migratorios, lo que dificulta la investigación independiente. Desde enero de 2025, al menos once personas han muerto en circunstancias similares a manos de agentes de ICE.
Para César Espinosa, cofundador de la organización FIEL Houston, el velorio público es un acto de valentía de la familia para mostrar a la comunidad la magnitud del suceso y compartir un último momento con Salgado. Espinosa destacó que el migrante no debería haber perdido la vida y que merecía vivir tranquilamente junto a su familia.
Este caso ha generado protestas y demandas de justicia en Houston, donde la comunidad migrante y activistas exigen mayor transparencia y rendición de cuentas por parte de las autoridades migratorias estadounidenses.
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