
Jerusalén, 1 de julio de 2026.- Estados Unidos firmó un acuerdo para construir una nueva embajada permanente en Jerusalén, reafirmando así su reconocimiento de la ciudad como capital de Israel. La firma se llevó a cabo entre el embajador estadounidense Mike Huckabee y el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar.
El nuevo edificio se ubicará en el complejo Allenby, al sur de Jerusalén, en una superficie de aproximadamente 3.1 hectáreas, cerca de los barrios de Baka y Talpiot. Según Huckabee, la sede será un edificio grande y costoso, diseñado para representar a los cerca de 700 mil estadounidenses que residen en Israel.
Actualmente, la embajada opera desde un edificio concebido originalmente como consulado en el barrio Arnona, a solo un kilómetro del nuevo complejo. Huckabee destacó que el acuerdo establece una licencia de 99 años renovable por un dólar simbólico, lo que subraya la intención de permanencia de Estados Unidos en Jerusalén.
Este movimiento se da después de que en 2018, durante la administración del expresidente Donald Trump, se realizara el traslado inicial de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. Huckabee calificó la construcción de la nueva sede como el paso lógico y una decisión irreversible.
Israel considera a Jerusalén, incluyendo la parte este ocupada y anexada unilateralmente desde 1980, como su capital única e indivisible. Sin embargo, esta postura no es reconocida por la mayoría de la comunidad internacional, ya que los palestinos reclaman Jerusalén Este como la capital de su futuro Estado.
El ministro Gideon Saar calificó el traslado inicial de la embajada en 2018 como una corrección de un error histórico y destacó la importancia de Estados Unidos para Israel. Además, mencionó que otros ocho países ya han trasladado sus embajadas a Jerusalén y espera que próximamente sean más.
Contexto diplomático y regional
La mayoría de los países mantienen sus embajadas en Tel Aviv y cuentan con oficinas o consulados en Jerusalén, algunos establecidos antes de la creación del Estado de Israel en 1948. Estos consulados suelen ofrecer servicios a la población palestina.
Repercusiones en el conflicto israelí-palestino
El reconocimiento de Jerusalén como capital por parte de Estados Unidos y la construcción de una embajada permanente en la ciudad representan un cambio significativo en la política exterior estadounidense y tienen implicaciones directas en el conflicto territorial entre israelíes y palestinos.
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