
Internacional, 13 de agosto de 2026.- Un informe reciente de la Casa Blanca reveló que alrededor de 40 países, incluido México, son utilizados para reenviar productos chinos hacia Estados Unidos con el fin de evadir aranceles aduaneros más altos. Esta práctica consiste en realizar el montaje final de productos fabricados en China en otros países para que no sean catalogados como “hechos en China”.
El documento oficial destaca que esta estrategia permite a las empresas enviar mercancías terminadas desde naciones con aranceles más bajos, afectando la política comercial estadounidense. Entre los países señalados están México, Canadá, la Unión Europea, Taiwán, India, Japón, Corea del Sur y Vietnam.
Según el informe, estos países presentan un “alto riesgo de reenvío” debido a la existencia de una red que opera tanto en líneas de producción como en logística. Para el gobierno de Estados Unidos, esta práctica es ilegal y representa una pérdida significativa de ingresos por aranceles.
Peter Navarro, asesor comercial del expresidente Donald Trump, afirmó en una conferencia telefónica que China ha llevado a cabo una “auténtica estafa” mediante el reenvío de productos, lo que ha provocado pérdidas millonarias para la economía estadounidense. Navarro ejemplificó que un motor fabricado en China, aunque se monte en un sillón reclinable en Vietnam, sigue siendo un producto chino que afecta el empleo en Estados Unidos.
El asesor aseguró que la administración Trump se comprometió a detener esta práctica mediante la aplicación de aranceles más altos y un control fronterizo más riguroso. Esta medida busca proteger la industria nacional y evitar la evasión de impuestos aduaneros.
Impacto del reenvío de productos chinos en el comercio global
Esta situación evidencia las complejidades del comercio internacional y los desafíos para regular el origen de los productos. La práctica de ensamblar productos en terceros países para evadir aranceles afecta la transparencia comercial y genera tensiones entre socios comerciales.
Medidas y retos para frenar la evasión arancelaria
Estados Unidos enfrenta el reto de implementar controles más estrictos en sus fronteras para identificar el origen real de las mercancías. Además, debe coordinarse con los países involucrados para evitar que se conviertan en puntos de tránsito para productos que buscan evadir impuestos.
El seguimiento de esta política será clave para definir el futuro de las relaciones comerciales entre Estados Unidos, México y otros países implicados en esta red de reenvío.
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