
Internacional, 8 de julio de 2026.- La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, reafirmó de manera categórica que Groenlandia no se encuentra bajo ninguna circunstancia en venta. La declaración de la mandataria responde de forma directa a las recientes presiones ejercidas por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien insistió públicamente en el valor geopolítico y militar de dicho territorio autónomo danés.
A su arribo a Ankara, Turquía, de cara a las sesiones oficiales de la cumbre de la OTAN, Frederiksen fijó la postura institucional de Copenhague. Sentenció que la soberanía no es negociable y exigió respeto absoluto a la integridad territorial del Estado danés, así como al derecho de autodeterminación que poseen los habitantes de la isla ártica.
Por su parte, el magnate neoyorquino reiteró en el mismo foro internacional que, por criterios de seguridad nacional, el control de la isla debería pertenecer administrativamente a Washington. Pese a la agresividad de su discurso, el mandatario republicano descartó por el momento ejecutar una invasión o toma del territorio mediante el uso de la fuerza militar, un escenario que él mismo insinuó en foros previos. Cabe destacar que el Pentágono ya opera la Base Aérea de Thule (actualmente Base Espacial Pituffik) en la isla, la cual funge como un escudo estratégico de monitoreo global.
El factor Mark Rutte y la inquietud en el bloque aliado
Este cruce de declaraciones reavivó una crisis diplomática entre dos aliados históricos de Occidente y desnudó la pugna por el control de las nuevas rutas comerciales del Ártico. Las ambiciones de la Casa Blanca generaron fisuras internas dentro de la alianza atlántica a principios de año, motivando a varios líderes del bloque europeo a cerrar filas en defensa de la Corona danesa.
Antecedente de negociación: En enero pasado, tras semanas de una retórica hostil por parte de Washington, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció la firma de un misterioso acuerdo marco sobre el Ártico junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Sin embargo, las cláusulas de dicho pacto se mantienen bajo estricto secreto de Estado y son analizadas con desconfianza por las cancillerías europeas.
Cambio climático y la disputa por el control del Ártico
El valor de Groenlandia para el gobierno estadounidense aumentó de forma exponencial debido a los efectos del cambio climático. El progresivo deshielo de los polos está abriendo rutas de navegación marítima inéditas y facilitando el acceso potencial a yacimientos de tierras raras y combustibles fósiles.
Frederiksen concluyó sus declaraciones advirtiendo que Dinamarca no cederá ante chantajes financieros ni presiones de gobernanza. La primera ministra enfatizó que cualquier debate que ignore la voluntad de los groenlandeses atenta contra el derecho internacional, por lo que la postura danesa se mantendrá inamovible durante todas las mesas de trabajo de la cumbre en Turquía.
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