
Ciudad de México, 21 de septiembre de 2026.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó que durante el actual sexenio se han detenido a 67 mil 200 personas relacionadas con delitos de alto impacto. Sin embargo, solo 37 mil 934 internos permanecen en prisiones federales y locales, según datos oficiales hasta julio de 2026.
El Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social reportó que la población penitenciaria nacional aumentó de 234 mil 514 personas al inicio de la administración, el 1 de octubre de 2024, a 272 mil 448 al 31 de julio de 2026. La SSPC aclaró que la cifra de detenidos no se puede comparar directamente con el incremento neto en cárceles, pues corresponden a indicadores distintos.
La dependencia explicó que corresponde al Ministerio Público determinar las acciones legales tras la detención y a la autoridad judicial resolver la situación jurídica de cada detenido. Además, señaló que mantiene coordinación con autoridades penitenciarias para distribuir adecuadamente a las personas privadas de la libertad, considerando seguridad y disponibilidad de espacios.
Especialistas consultados por EL UNIVERSAL señalaron que el aumento en la población carcelaria se debe a la entrada y salida de internos. Héctor Hernández Bringas, investigador de la UNAM, destacó que el crecimiento neto debe considerar egresos y criticó la sobrepoblación y las malas investigaciones. También apuntó que la prisión preventiva oficiosa se ha aplicado de manera indiscriminada, lo que incrementa el hacinamiento.
José Luis Gutiérrez Román, director de Asilegal, indicó que mensualmente ingresan 15 mil personas a prisiones y salen 13 mil, generando un déficit de más de mil 200 internos. Propuso una política seria de despresurización penitenciaria que inicie antes del ingreso a prisión y advirtió que la prisión preventiva debería ser excepcional para evitar afectaciones a personas sin sentencia.
Por su parte, Paola Zavala Saeb, fundadora de la Organización Comunitaria por la Paz, destacó que más del 40% de la población penitenciaria está en prisión preventiva sin sentencia. También alertó sobre las condiciones de hacinamiento, violencia y corrupción en las cárceles, que agravan la situación y fomentan un ambiente propicio para la criminalidad dentro y fuera de los penales.
Impacto de los delitos de alto impacto en el sistema penitenciario
Las detenciones por homicidios, extorsión, secuestro y otros delitos violentos han sido parte de operativos contra líderes y células criminales. La SSPC resaltó que la mayoría de las detenciones se realizan con órdenes judiciales, lo que mejora la certeza legal y reduce la puerta giratoria en el sistema penal.
No obstante, los expertos coinciden en que la estructura judicial mexicana requiere reformas para acelerar juicios y evitar la prisión preventiva prolongada. La falta de sentencias definitivas mantiene a muchas personas privadas de la libertad en condiciones precarias y contribuye a la saturación carcelaria.
Reformas y políticas para mejorar la justicia penal
Especialistas proponen modificar el Poder Judicial para garantizar sentencias rápidas y justas. También sugieren ampliar la capacidad penitenciaria y mejorar las condiciones dentro de las prisiones para evitar el hacinamiento y la violencia cotidiana. La despresurización y políticas de reinserción social son fundamentales para reducir la reincidencia y mejorar la seguridad pública.
Estas medidas buscan equilibrar la lucha contra el crimen con el respeto a los derechos humanos y la eficiencia del sistema judicial. La coordinación entre autoridades federales y estatales será clave para implementar cambios efectivos en el corto y mediano plazo.
También puedes leer: Más noticias de Nacionales en OLA Noticias.

















