
Pinar del Río, Cuba, 26 de julio de 2026.- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel acusó al gobierno de Estados Unidos de aplicar una política genocida contra la isla, comparando sus acciones con prácticas nazis y denunciando un intento de apropiación total del país. Estas declaraciones se dieron durante el acto conmemorativo del 73 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en un contexto de máxima presión estadounidense sobre Cuba.
Díaz-Canel calificó a los funcionarios estadounidenses encargados de diseñar sanciones como equivalentes modernos a los redactores de edictos y bandos militares de épocas oscuras, como la Segunda Guerra Mundial. Según el mandatario, estas políticas buscan asfixiar económicamente a Cuba mediante un bloqueo petrolero vigente desde enero y una serie de sanciones secundarias que afectan incluso a las misiones médicas cubanas en el exterior, calificadas por Washington como una forma de esclavitud moderna.
El presidente cubano enfatizó que estas medidas son ilegales y criminales, ya que pretenden provocar un levantamiento popular contra el gobierno de la isla. Además, advirtió que Cuba no es ni será la primera ni la última víctima de las políticas estadounidenses, mencionando que antes fueron Gaza, Líbano e Irán los objetivos de estas estrategias.
Díaz-Canel reconoció que Cuba atraviesa uno de sus momentos más difíciles, con apagones prolongados y un deterioro en la calidad de vida de la población. En respuesta, destacó la importancia de implementar un paquete de 176 reformas económicas que buscan liberalizar y descentralizar la economía, atraer inversión responsable y mejorar la justicia social, especialmente para los grupos más vulnerables.
Estas reformas representan el mayor plan de transformación económica desde la Revolución de 1959, y su objetivo es un saneamiento macroeconómico que permita una mayor autonomía y desarrollo sostenible para el país. El presidente instó a los cubanos a no temer a los cambios y reafirmó la soberanía nacional en la toma de decisiones políticas, económicas y sociales.
Contexto y repercusiones internacionales
El discurso de Díaz-Canel se dio en un acto político que contó con la presencia de altos funcionarios del gobierno y del Partido Comunista de Cuba, aunque sin la asistencia del expresidente Raúl Castro ni de su nieto, quienes mantienen vínculos con Washington. La postura oficial mantiene un tono crítico y combativo hacia Estados Unidos, sin indicios claros de apertura a un diálogo bilateral en este momento.
Impacto en la isla y perspectivas futuras
La situación actual refleja un escenario complejo para Cuba, donde la presión externa se combina con desafíos internos significativos. El éxito de las reformas económicas y la capacidad del gobierno para manejar las tensiones internacionales serán determinantes para el futuro inmediato del país y su población.
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