
Internacional, 15 de junio de 2026.- La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este lunes revisar la apelación presentada por Carter Page, exasesor de la campaña presidencial de Donald Trump en 2016, quien demandó a exfuncionarios del FBI por la vigilancia autorizada durante la investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones de ese año.
Page acusó al exdirector del FBI James Comey, al exsubdirector Andrew McCabe y otros funcionarios por el uso indebido de una orden de vigilancia bajo la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA). Un informe del inspector general del Departamento de Justicia detectó múltiples errores en el proceso para obtener dicha orden.
Tribunales inferiores ya habían desestimado la demanda debido a que el plazo de prescripción de tres años había expirado. Page argumentó que dicho plazo debía contarse a partir de la publicación del informe en 2019 y presentó la demanda en noviembre de 2020. Sin embargo, la Corte Suprema decidió no intervenir, y la jueza Ketanji Brown Jackson no participó en la deliberación.
La demanda también incluía al FBI y al Departamento de Justicia, pero esa parte se resolvió mediante un acuerdo durante el Gobierno de Trump en abril pasado. La apelación que rechazó el máximo tribunal correspondía a la acción contra funcionarios que laboraron bajo la administración Biden.
Durante la investigación sobre la posible colaboración entre la campaña de Trump y Rusia, Page fue objeto de vigilancia debido a sus vínculos con funcionarios rusos y su papel como asesor de política exterior. Aunque nunca se le acusó formalmente, el informe del fiscal especial Robert Mueller destacó contactos entre Page y oficiales de inteligencia rusos, así como un viaje a Moscú en 2016 donde criticó la política exterior estadounidense hacia Rusia.
Implicaciones legales y contexto del caso
El rechazo de la Corte Suprema mantiene la postura de tribunales inferiores, que consideraron que la demanda no cumplía con los requisitos legales de tiempo. Esto genera un precedente sobre cómo se manejan casos relacionados con vigilancia gubernamental y límites en la presentación de demandas contra funcionarios públicos.
Antecedentes de la investigación rusa
La pesquisa sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016 implicó el uso de órdenes FISA para monitorear a personas vinculadas a la campaña de Trump. El caso de Carter Page se ha convertido en un símbolo de las controversias sobre la legalidad y el manejo de estas órdenes.
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