
Internacional, 28 de agosto de 2026.- El conflicto de EU con Irán cumple seis meses sin un desenlace claro, mientras su impacto asfixia la economía global. La ofensiva inicial de Estados Unidos e Israel contra Irán se ha desplazado del campo militar al económico, afectando los precios mundiales de la energía.
Los primeros meses del conflicto estuvieron marcados por ataques con misiles y drones en Oriente Medio. Según The Wall Street Journal, casi 3 mil iraníes y 18 militares estadunidenses han muerto en este periodo, aunque las cifras iraníes aún se revisan. El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, se convirtió en un punto estratégico clave.
El cierre o restricción del paso por Ormuz ha alterado el transporte marítimo y encarecido la energía a nivel global. Washington ha impuesto nuevas sanciones para asfixiar las exportaciones iraníes y castigar a empresas que mantienen vínculos comerciales con Teherán. Esta estrategia económica busca replicar la campaña de “máxima presión” de Donald Trump, aunque sin lograr concesiones decisivas.
China, principal comprador del petróleo iraní, ha rechazado las amenazas de sanciones estadounidenses, complicando la efectividad de la estrategia de Washington. La dependencia de que socios comerciales de Irán cierren sus canales con Teherán es un factor clave para el éxito de las sanciones.
Impacto económico global del conflicto de EU con Irán
El conflicto ha provocado un aumento significativo en los precios de la energía. En Estados Unidos, la gasolina ha subido alrededor de 60% desde el inicio de la guerra, mientras que en Europa el diésel supera un incremento del 70%. Casi la mitad del petróleo mundial proviene de regiones afectadas por conflictos, lo que agrava la crisis energética.
Irán enfrenta una economía exhausta con una inflación cercana al 90%, además de presiones crecientes sobre el suministro de combustible y alimentos. Por su parte, Estados Unidos enfrenta costos políticos por una guerra prolongada sin un objetivo final definido.
Perspectivas y riesgos del conflicto en Oriente Medio
Teherán mantiene su principal carta estratégica: el estrecho de Ormuz. La posibilidad de interrumpir el flujo energético mundial podría escalar el conflicto a una crisis global. Mientras tanto, la estrategia de Washington se mantiene en un ciclo de amenazas y retrocesos sin una solución política clara.
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