
Este lunes 6 de abril, la autopista México-Toluca se convirtió en uno de los puntos críticos del paro nacional indefinido convocado por transportistas y trabajadores del campo. Desde las primeras horas del día, integrantes de la ANTAC y el FNRCM tomaron la caseta de La Venta, ubicada en el kilómetro 24, donde procedieron a levantar las plumas para permitir el paso libre a los usuarios. Sin embargo, la intención de agilizar el tráfico se vio frustrada debido a que los sistemas de seguridad conocidos como “ponchallantas” permanecieron activos, lo que impidió el flujo normal de los vehículos en la zona.
La situación ha generado un cuello de botella extremo, dejando operativo únicamente un carril con dirección a la capital mexiquense, mientras que en el sentido hacia la Ciudad de Ciudad de México el avance es casi nulo. Ante la imposibilidad de circular por la vía de cuota, miles de automovilistas y transportistas de carga se desviaron hacia la carretera libre, provocando una saturación histórica en esa ruta alternativa. Esta movilización forma parte de una protesta de gran escala que afecta a más de 20 estados de la República, marcando el inicio de una huelga nacional de transporte que busca presionar al gobierno federal.

Demandas centrales de la protesta nacional de transportistas
Los manifestantes han presentado un pliego petitorio que incluye 14 puntos fundamentales, destacando la exigencia de mayor seguridad en las carreteras federales para frenar los asesinatos y extorsiones contra los choferes. Los líderes del movimiento aseguran que el sector se encuentra en total abandono y que los acuerdos firmados en noviembre de 2025 no han pasado de ser simples promesas en papel. Por ello, esta manifestación nacional de transporte no solo busca visibilidad, sino soluciones concretas como la creación de una fiscalía especializada en asaltos a camioneros y el fin de los retenes de extorsión.
Además de los temas de seguridad, el sector campesino se ha unido a esta jornada de lucha para exigir la creación de un Banco Agrario que otorgue créditos accesibles y ayude a superar la crisis de precios en los alimentos. La Secretaría de Gobernación ha declarado que no existen motivos reales para estas movilizaciones, argumentando que las mesas de diálogo siguen abiertas. No obstante, los transportistas responden que dichas reuniones han carecido de resultados operativos, lo que los obligó a mantener esta suspensión nacional de actividades de manera indefinida hasta recibir una respuesta de la propia Presidencia.
Impacto en el regreso vacacional y la economía regional
El momento elegido para el inicio del paro coincide con el cierre del periodo vacacional de Semana Santa, lo que ha multiplicado el número de personas afectadas en los accesos a la Ciudad de México. En puntos como la México-Querétaro, México-Pachuca y México-Cuernavaca se reportan afectaciones similares, donde el tráfico lento y las filas kilométricas complican el retorno de las familias. Esta movilización nacional de transporte pone en riesgo no solo la movilidad ciudadana, sino también el abasto de mercancías básicas que dependen exclusivamente de la red carretera para llegar a los centros de consumo.














