
Ciudad de México, 3 de octubre de 2026.- Familias de desaparecidos de Chiapas, Sonora y la Ciudad de México invitaron formalmente al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a sumarse a una jornada de búsqueda en el Ajusco, zona boscosa del sur de la capital conocida por las propias familias como un “cementerio clandestino”.
La invitación se realizó el 2 de octubre en el CIDECI-Unitierra, durante el conversatorio “Gira por la Vida, Capítulo México”, ante una delegación zapatista encabezada por el subcomandante Moisés y el Capitán Marcos. En el encuentro, las familias denunciaron que la búsqueda de sus desaparecidos recae en ellas, mientras las autoridades y fiscalías no actúan con eficacia.
Una madre del colectivo Una Luz en el Camino relató que su hijo Axel Daniel desapareció en junio de 2022 en el Ajusco, donde el crimen organizado opera con casas de seguridad y tala clandestina. Señaló que su hijo posiblemente fue reclutado por estas redes que operan en varios estados, y que la zona se ha convertido en un corredor para depositar restos humanos.
En diciembre de 2025, colectivos de búsqueda recuperaron 32 restos humanos en el Ajusco, aunque ninguno corresponde a Axel. Para facilitar la localización, las familias implementaron los “buzones de paz”, cajas anónimas colocadas en iglesias y espacios públicos donde se reciben pistas o mensajes de apoyo.
El abrazo zapatista y la resistencia de las buscadoras
El Capitán Marcos explicó que la visita zapatista busca expresar admiración y apoyo a las familias que buscan a sus desaparecidos. Describió la búsqueda como un acto de resistencia frente a la impunidad y la violencia institucional. Pedro Faro, del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, destacó que este gesto representa un puente para articular luchas más allá de lo local.
Una madre de Chiapas compartió la historia de su hija Yermi, asesinada en 2025 mientras buscaba a su padre desaparecido. Denunció la falta de avances judiciales y calificó el feminicidio como un ataque directo contra el derecho a la búsqueda. La violencia contra buscadoras está documentada, con al menos 22 asesinatos entre 2010 y 2025.
Contexto de desapariciones y exigencias de justicia
En Chiapas, las desapariciones aumentaron significativamente en los últimos años, pasando de 65 casos en 2020 a 503 en 2024. La situación no mejoró con el cambio de gobierno y se registran más de 2 mil casos activos en 2026, incluyendo 404 menores. Organizaciones denuncian la corrupción, la inacción de fiscalías y la complicidad con el crimen organizado.
El subcomandante Moisés señaló que las desapariciones y violencias son parte estructural del sistema, no anomalías. Por ello, la búsqueda no debe recaer solo en las familias. La invitación a buscar juntos en el Ajusco busca visibilizar esta realidad y fortalecer la organización colectiva.
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