
21 DE ABRIL DEL 2026 – NACIONAL. Pescadores y habitantes del puerto de Progreso, en Yucatán, reportaron una situación preocupante durante las últimas horas cerca del conocido muelle de arcos. La presencia de manchas de crudo en la superficie del mar generó una alerta inmediata entre la comunidad local, que depende directamente de la pesca y el turismo. Al principio, existía el temor de que estos restos de combustible fueran arrastrados desde Tabasco, como ha ocurrido recientemente en otros estados vecinos.
Sin embargo, el gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena, salió a dar una explicación oficial para calmar a la población y a los sectores productivos. El mandatario aclaró que la causa de estas manchas de crudo no proviene de accidentes externos, sino de un problema interno en la infraestructura local. Específicamente, se trató de una falla técnica en una instalación que ya no se encontraba operando de manera regular, pero que aún contenía residuos químicos.
Origen del problema en el ducto submarino
La investigación realizada por las autoridades permitió identificar que la fuga se originó en una filtración dentro de un ducto submarino que ya estaba en desuso. A pesar de que la tubería no transportaba material de forma activa, el desgaste natural provocó que soltara estas manchas de crudo hacia la superficie de la playa. Personal especializado de Petróleos Mexicanos (Pemex) se trasladó rápidamente al sitio para sellar la grieta y detener el flujo de contaminantes.

En las labores de contención también participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), quienes desplegaron barreras especiales para evitar que el combustible se extendiera a más áreas. El objetivo de este operativo fue encapsular las manchas de crudo antes de que las corrientes marinas las llevaran hacia zonas de arrecifes o áreas naturales protegidas. Las autoridades confirmaron que el incidente fue controlado a tiempo gracias al reporte ciudadano oportuno de los pescadores.
Vigilancia ambiental y seguridad en la zona
El gobernador Díaz Mena enfatizó que los trabajos de vigilancia continuarán de manera permanente durante los próximos días para asegurar la limpieza total. Se busca garantizar que las costas y el medioambiente no sufran daños a largo plazo, protegiendo así la salud de los habitantes de Progreso. Las cuadrillas de limpieza se mantienen atentas a cualquier rastro de estas manchas de crudo que pudiera haber quedado atrapado en la estructura del muelle o en la arena de la zona turística.
Además de las acciones de limpieza, se inició una revisión técnica de otras instalaciones antiguas en el lecho marino para prevenir que situaciones similares se repitan. Las autoridades locales informaron que, por el momento, las actividades recreativas y comerciales pueden continuar bajo precaución mientras se retiran los últimos residuos de las manchas de crudo. La colaboración entre el gobierno estatal y las fuerzas federales ha sido clave para evitar que este evento se convirtiera en un desastre ecológico mayor.













