
Estados Unidos, 16 de mayo de 2026 (AP). — Los recientes comentarios del presidente Donald Trump sobre que la venta de armas a Taiwán es una “muy buena ficha de negociación” en las gestiones de Estados Unidos con China aumentan el nerviosismo en la democracia insular que Beijing considera suya.
Trump hizo el comentario en una entrevista con Bret Baier, de Fox News.
La entrevista se emitió ayer viernes 15, justo después de que Trump concluyera su visita a China, que hizo del 13 al 15 de mayo y en la que había mucho en juego.
China considera a Taiwán una provincia rebelde, que debe ser recuperada por la fuerza si es necesario.
— 🇺🇸🍩 JULIE DONUTS 🇺🇸🍩 (@Juliedonuts) May 16, 2026
EE.UU., proveedor de armas de Taiwán
Estados Unidos, como todos los países que mantienen vínculos formales con Beijing, no reconoce a Taiwán como un país, pero ha sido el principal respaldo de la isla y su mayor proveedor de armas.
Trump ahora sugiere que Taiwán es un tema abierto a negociación.
Cuando se le preguntó si aprobaría un paquete de armas de 14,000 millones de dólares para Taiwán, el cual lleva meses estancado, Trump contestó que eso depende de China.
“Lo estoy dejando en suspenso y depende de China”, expresó.
“Es una muy buena ficha de negociación para nosotros, francamente. Son muchas armas”, añadió Trump.
EE.UU. está obligado por sus propias leyes a proporcionar a Taiwán los medios para defenderse y considera que cualquier amenaza contra la isla es un asunto de grave preocupación.
Analistas opinan de Trump, Taiwán y China
Al condicionar las ventas de armas estadounidenses a Taiwán a sus negociaciones con China, Trump podría estar alimentando uno de los “escenarios de pesadilla” en la isla, consideró William Yang, analista de alto nivel de Asia Nororiental del International Crisis Group.
Es decir, que Taiwán, en lugar de estar en la mesa de negociación, esté en el menú.
Aunque Trump no declaró específicamente qué querría de China a cambio de negarle las armas a Taiwán, ya presionó a Beijing para que compre más productos estadounidenses y para que ayude a aumentar la presión sobre Irán.
Trump y el Congreso de EE.UU. ya aprobaron, en diciembre de 2025, un paquete separado de ventas de armas a Taiwán por 11,000 millones de dólares.
Beijing reaccionó con furia realizando ejercicios con fuego real alrededor de la isla.
China advirtió a Trump sobre Taiwán
China presentó a Taiwán como “el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos” durante la reciente cumbre del presidente chino Xi Jinping con Trump.
A esa visita le seguirá un viaje del presidente ruso, Vladímir Putin, quien llegará a Beijing el 19 de mayo.
En una de sus declaraciones más contundentes hasta ahora, Xi le advirtió a Trump el jueves 14 de mayo sobre “choques e, incluso, conflictos” si el tema de Taiwán no se maneja adecuadamente.
Reacciones en Taiwán
La oficina presidencial de Taiwán intentó hoy sábado suavizar el conflicto al destacar “que la política y la postura constantes de Estados Unidos hacia Taiwán se mantienen sin cambios”.
“La República de China es un país soberano, independiente y democrático; esto es evidente, y, por lo tanto, las afirmaciones de Beijing carecen de fundamento”, declaró la portavoz de la Oficina Presidencial, Karen Kuo, refiriéndose a Taiwán por su nombre oficial.
La funcionaria agregó que la isla sigue agradecida a Trump por su apoyo.
Seguidamente, subrayó que las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán están estipuladas por ley.
Otra polémica declaración de Trump sobre Taiwán
Otra declaración que generó preocupación en la isla fue el llamado de Trump a que el sector de microchips de Taiwán —el más grande y avanzado del mundo— haga las maletas y se mude a Estados Unidos.
“Me gustaría ver que todos los que fabrican chips en Taiwán vengan a Estados Unidos”, afirmó Trump a Fox News, al describir esa mudanza como “lo mejor que se puede hacer”.
Trump presiona desde hace tiempo a los fabricantes taiwaneses de chips, quienes producen más del 90% de los chips más avanzados del mundo —utilizados para inteligencia artificial, teléfonos inteligentes y equipos militares—, para que establezcan parte de su producción en Estados Unidos.
El principal fabricante de chips de Taiwán, TSMC, se comprometió a invertir 165,000 millones de dólares en un megacomplejo en Arizona.
El gobierno de la isla, en un amplio acuerdo comercial con Estados Unidos establecido a principios de este 2026, prometió 250,000 millones de dólares en inversión en el sector de microchips de Estados Unidos, lo que incluyó el compromiso previo de TSMC.
Trump también reiteró acusaciones anteriores de que Taiwán “robó” su sector de fabricación de chips a EE.UU. hace decenios.
Trump parece adoptar el relato de Xi sobre Taiwán

Si bien durante su cumbre con Xi, Trump no cambió los términos de la política de EE.UU. sobre Taiwán —algo que muchos observadores temían que hiciera—, sí pareció adoptar parte del propio relato del presidente chino sobre el gobierno de la isla.
Beijing considera al presidente taiwanés, Lai Ching-te, como un “acérrimo partidario de la independencia de Taiwán” y advirtió que llevaría la guerra y la destrucción a la isla.
Trump y otros altos funcionarios de Estados Unidos no suelen comunicarse con líderes taiwaneses, pero en el pasado mostraron su apoyo, por ejemplo, al permitir que la expresidenta taiwanesa Tsai Ing-wen hiciera escala en territorio estadounidense en una visita a varios países de América Latina.
Lai, quien está por cumplir dos años en la Presidencia, todavía no pisa el territorio continental de Estados Unidos.
Algunos observadores interpretan eso como un retroceso del apoyo del gobierno de Trump.
En su entrevista con Fox News, Trump subrayó que no quiere ver un cambio del statu quo entre Taiwán y Beijing.
“Pero ahora tienen allí a alguien que quiere independizarse”, afirmó, probablemente en alusión a Lai.
“Se están independizando porque quieren meterse en una guerra y creen que tienen a Estados Unidos detrás de ellos”, agregó.
Trump “no quiere” guerra lejana
A pesar del conflicto bélico de EE.UU. contra Irán, Trump dijo que no busca librar una guerra a miles de kilómetros de distancia.
Las inquietantes declaraciones de Trump sobre Taiwán podrían ser otro ejemplo de “su retórica transaccional llevada al máximo”, dijo Wen-Ti Sung, investigador del Atlantic Council.
“Lo que importa más es el fondo, y eso es lo que Taiwán espera mientras contiene el aliento”, indicó.
















