
Internacional, 25 de septiembre de 2026.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrenta una evaluación negativa del 40 % a pocos días de la primera vuelta electoral, según una encuesta de Datafolha publicada el 24 de septiembre. Esta cifra representa un desafío inédito para Lula, quien en su séptima campaña presidencial debe defender un gobierno con más críticas que apoyos.
La encuesta revela que el 40 % de los brasileños considera el gobierno como malo o pésimo, mientras que el 34 % lo califica como excelente o bueno y el 24 % como regular. Aunque la evaluación negativa es alta, es ligeramente mejor que la registrada la semana anterior y la mitad de la que enfrentó Jair Bolsonaro en 2022, cuando alcanzó un 44 % de desaprobación.
Este escenario refleja una polarización política creciente en Brasil. Datafolha indica un empate técnico en las intenciones de voto para la primera vuelta, con Lula en 40 % y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en 36 %. En la segunda vuelta, la diferencia es mínima: 47 % para Lula y 45 % para Flávio.
Contexto histórico de evaluaciones presidenciales
Históricamente, los presidentes brasileños reelegidos han contado con evaluaciones más favorables en etapas similares de sus campañas. Fernando Henrique Cardoso, reelegido en 1998, tenía un balance positivo de 24 puntos, mientras que Lula en 2006 y Dilma Rousseff en 2014 también mantenían balances positivos antes de sus reelecciones.
El contraste con la situación actual es notable, ya que Lula debe superar un muro de desaprobación que solo Bolsonaro enfrentó antes y no logró revertir. Esta situación obliga al mandatario a implementar medidas urgentes para mejorar su imagen y la percepción ciudadana.
Medidas y desafíos para Lula en la campaña
Ante la alta desaprobación, el gobierno de Lula anunció un aumento del 15 % en el programa Bolsa Família, elevando el monto mínimo de transferencia social. Además, se prepara para firmar una medida provisional que restringirá el mercado de apuestas en línea, un sector que ha crecido sin regulación y que afecta la economía familiar.
Estas acciones buscan revertir la percepción negativa y fortalecer la campaña a pocos días de la elección. Sin embargo, el reto es considerable, pues la polarización política reduce el electorado moderado dispuesto a cambiar su opinión.
De esta forma, Lula enfrenta un escenario complejo en su intento por mantener la presidencia y superar la alta evaluación negativa que marca esta contienda electoral.
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