
Internacional, 23 de septiembre de 2026.- Las milicias rebeldes de la región de Tigré, en el norte de Etiopía, tomaron el control del aeropuerto de Mekele y se enfrentaron a las fuerzas federales en la provincia vecina de Afar, según informaron fuentes de seguridad y humanitarias este miércoles.
El Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF) protagonizó una guerra civil devastadora contra el gobierno federal entre 2020 y 2022, que dejó un saldo estimado de 600 mil muertos, de acuerdo con cifras de la Unión Africana. En los últimos meses, se han registrado enfrentamientos esporádicos que han generado preocupación por un posible retorno al conflicto.
Desde la noche del martes, se reportaron combates en las localidades de Abala y Erebti, ambas en la región de Afar, fronteriza con Tigré. Una fuente de una organización no gubernamental confirmó que enviaron ayuda alimentaria para la población desplazada por los enfrentamientos, mientras que otra fuente de seguridad extranjera en Etiopía corroboró la información sobre los choques.
Ethiopian Airlines suspendió sus vuelos a los aeropuertos de Mekele, Axum y Shire debido a la situación de inseguridad. Un empleado del aeropuerto de Mekele relató que, al llegar para trabajar, fue informado que el aeropuerto estaba bajo control de las fuerzas del TPLF y que no había operaciones aéreas.
Control del aeropuerto y avance rebelde
Fuentes locales indicaron que las milicias del TPLF controlan ya cuatro ciudades en la región, además de Abala y Erebti, y que las fuerzas federales se están retirando rápidamente. El TPLF anunció recientemente su incorporación a una nueva alianza de grupos armados antigubernamentales en todo el país, lo que podría intensificar el conflicto.
Etiopía enfrenta múltiples movimientos insurgentes en varias regiones, incluyendo Oromia y Amhara, las más pobladas. La escalada en Afar y la toma del aeropuerto de Mekele reflejan un aumento en la violencia que podría afectar la estabilidad regional y generar más desplazamientos.
Implicaciones y respuesta humanitaria
La situación en Tigré y Afar ha provocado preocupación internacional por el impacto humanitario. Las organizaciones locales han comenzado a movilizar ayuda para las personas desplazadas por los combates. Sin embargo, la continuidad de los enfrentamientos dificulta el acceso y la entrega de asistencia.
El control del aeropuerto de Mekele por parte de los rebeldes limita la movilidad y el suministro de recursos en la región. Las autoridades federales aún no han emitido un comunicado oficial sobre la situación actual, mientras la comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos.
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