
Reikiavik, Islandia, 22 de septiembre de 2026.- El director general de Hvalur, la última empresa ballenera activa en Islandia, Kristján Loftsson, advirtió que demandará al gobierno si se aprueba una ley que prohíba la caza de ballenas en el país. La amenaza surge ante el proyecto de ley que el gobierno islandés planea presentar en 2027 para poner fin a esta práctica.
Islandia es uno de los pocos países, junto con Japón y Noruega, que aún permiten la caza comercial de ballenas. Sin embargo, la actividad ha sido cuestionada por su rentabilidad y por la presión internacional para proteger a estos mamíferos marinos.
Loftsson, de 83 años, afirmó en entrevista que, aunque dejarán de cazar ballenas si se prohíbe la actividad, emprenderán acciones legales contra el gobierno para exigir una indemnización significativa. “No creo que se atrevan a hacerlo”, señaló, pero advirtió que la medida costaría mucho dinero a los contribuyentes islandeses.
El Ministerio de Industria de Islandia ha declarado que el proyecto de ley considerará tanto los intereses comerciales como la protección animal. La caza de rorcuales, que se realiza entre junio y septiembre, emplea a 150 personas en temporada alta y a entre 40 y 50 durante el resto del año.
Loftsson confía en que la caza continuará, pues propuestas similares en el pasado no prosperaron. La empresa Hvalur representa un sector que, aunque pequeño, genera empleo y mantiene una tradición que enfrenta el debate entre conservación y actividad económica.
Contexto y debate sobre la caza de ballenas en Islandia
La caza comercial de ballenas en Islandia ha sido objeto de controversia internacional debido a preocupaciones sobre la conservación de especies y el bienestar animal. A pesar de ello, el gobierno ha mantenido la actividad como parte de su industria marítima, aunque con baja rentabilidad.
El posible cambio legal refleja la creciente presión ambiental y social para proteger a las ballenas, pero también genera incertidumbre en las comunidades que dependen de esta actividad para su sustento.
Impacto económico y perspectivas futuras de la caza de ballenas
La industria ballenera en Islandia emplea a cientos de personas y representa un sector económico local. La prohibición podría afectar directamente a estos trabajadores y a la economía vinculada a la caza y procesamiento de ballenas.
El seguimiento del proyecto de ley y la posible demanda judicial marcarán el rumbo de esta actividad en Islandia, con implicaciones para la legislación ambiental y la economía regional.
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