
Viena, 18 de septiembre de 2026.- El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informó que un dron impactó la torre de refrigeración de uno de los reactores de la central nuclear rusa de Kursk el jueves por la mañana. El ataque no provocó incendios ni alteró el funcionamiento del reactor, que permaneció operativo durante el incidente.
La agencia de la ONU comunicó a través de su cuenta en la red social X que fue notificada sobre el impacto, aunque no detalló quién lanzó el dron ni especificó daños materiales adicionales. La planta de Kursk está ubicada en el oeste de Rusia, a aproximadamente 90 kilómetros de la frontera con Ucrania, y cuenta con cuatro reactores de diseño soviético.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, calificó como “inaceptable” cualquier ataque contra instalaciones nucleares, sin importar el lugar donde ocurra. Grossi enfatizó el peligro que representan estos actos para la seguridad nuclear y reiteró su llamado a mantener la máxima contención militar para evitar accidentes con consecuencias graves.
Ataque con dron a central nuclear y su contexto
El incidente en Kursk se suma a la creciente preocupación internacional por la seguridad de infraestructuras nucleares en zonas de conflicto. La planta afectada es estratégica y su cercanía con la frontera ucraniana genera alerta sobre posibles riesgos derivados de acciones bélicas o ataques con tecnología no tripulada.
El OIEA mantiene vigilancia constante sobre la situación y ha insistido en la necesidad de proteger estas instalaciones para prevenir daños que puedan desencadenar crisis mayores. Hasta el momento, no se ha identificado a los responsables del ataque ni se han reportado consecuencias adicionales.
Riesgos y seguimiento del ataque a la planta rusa
La central nuclear de Kursk continúa operando con normalidad tras el impacto del dron, pero el OIEA advierte sobre la gravedad de estos eventos. La organización internacional subraya que cualquier agresión a instalaciones nucleares puede desencadenar accidentes con efectos catastróficos para la población y el medio ambiente.
El seguimiento del caso incluye la evaluación de daños y la investigación para determinar el origen del ataque. Mientras tanto, el OIEA hace un llamado a la comunidad internacional para evitar escaladas que pongan en riesgo la seguridad energética y nuclear global.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.

















