
11 DE MAYO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha sorprendido al escenario internacional al proponer un plan para reducir gradualmente el apoyo económico que recibe su país. En una entrevista reciente, el mandatario expresó su intención de llevar “a cero” el financiamiento que llega desde Norteamérica en un plazo de diez años. Actualmente, el gobierno estadounidense entrega una suma cercana a los 3 mil 800 millones de dólares anuales, una cifra que ha sido fundamental para la defensa del Estado hebreo durante décadas.
Esta propuesta de eliminar el apoyo económico de EE.UU. busca transformar la relación entre ambas naciones hacia una mayor independencia. Netanyahu reveló que ya ha planteado esta posibilidad al presidente Donald Trump y a sus propios colaboradores, quienes reaccionaron con asombro ante la noticia. La idea central es que Israel deje de depender de los fondos externos para sostener su capacidad operativa y tecnológica, adaptándose a una nueva realidad donde su economía sea autosuficiente en materia de seguridad.
Un cambio en la cooperación militar
El líder israelí enfatizó que es momento de que su país se “desacostumbre” a los fondos que llegan desde el extranjero. Según sus declaraciones, el financiamiento de defensa estadounidense podría comenzar a disminuir de manera muy rápida si se inician los trámites de inmediato. Netanyahu dejó claro que no pretende esperar a futuras legislaturas, sino que su objetivo es comenzar con el recorte de manera gradual pero firme, aprovechando la sintonía política que mantiene con la actual administración de la Casa Blanca.
Este movimiento ocurre en un contexto donde el suministro de armas de Washington ha sido objeto de fuertes debates en el Congreso de los Estados Unidos. Diversos sectores políticos han cuestionado la continuidad de estos recursos debido a los conflictos actuales en la región de Gaza y a una tendencia general de reducir la ayuda exterior. Al adelantarse con esta propuesta, Israel intenta tomar el control de su propia agenda de seguridad y evitar que las decisiones internas de otro país afecten su estabilidad a largo plazo.
El panorama regional y la seguridad
Además de los temas económicos, Netanyahu abordó la situación crítica con Irán, asegurando que las operaciones militares han logrado avances importantes pero que la misión no ha terminado. El mandatario insistió en que las instalaciones dedicadas al enriquecimiento de uranio en territorio persa deben ser desmanteladas por completo. En sus palabras, la solución definitiva es retirar ese material, una tarea que considera de vital importancia para la paz en el Medio Oriente y que ha discutido directamente con el presidente Trump.
La estrategia para dejar de recibir el aporte bélico norteamericano se entrelaza con una visión de mayor dureza frente a las amenazas regionales. Al reducir la dependencia externa, Israel busca tener mayor libertad de acción en sus decisiones estratégicas sin tener que rendir cuentas por el origen de sus fondos. Mientras tanto, se espera que en los próximos meses se detallen los pasos técnicos para esta transición histórica que marcaría el fin de una era en la cooperación internacional entre ambas potencias.
















