
Internacional, 1 de septiembre de 2026.- El Gobierno de Rusia exigió a España presentar pruebas concretas que respalden sus acusaciones sobre una supuesta campaña de desinformación vinculada a la crisis migratoria en Ceuta ocurrida a finales de julio. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, declaró que cualquier acusación debe estar sustentada en hechos verificables y criticó que Madrid haya recurrido primero a los medios en lugar de aportar evidencias.
España sostiene que dispone de informes internos y evidencias que apuntan a la amplificación de bulos desde redes digitales vinculadas a Rusia e Israel. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, afirmó que estos sectores buscaron polarizar a la sociedad española y fracturar a Europa. Además, la Comisión Europea habría señalado a Rusia como un foco de desinformación en este contexto.
La crisis migratoria en Ceuta se desató con la llegada masiva de migrantes a nado desde Marruecos los días 30 y 31 de julio. El presidente Pedro Sánchez vinculó esta situación a campañas de desinformación que buscan desestabilizar a España debido a su postura internacional frente a la guerra en Ucrania y el conflicto en Gaza.
Rusia ha rechazado cualquier implicación y ha solicitado a España que presente datos, fechas y nombres que permitan verificar las acusaciones. El Kremlin mantiene que no ha tenido participación en los hechos y recuerda que existen canales diplomáticos para tratar estas reclamaciones, como la Embajada rusa en Madrid y Naciones Unidas.
La disputa entre ambos países trasciende la gestión migratoria y se inserta en el terreno de la guerra informativa y la influencia política. España investiga aún las causas exactas de la crisis, mientras que Rusia eleva el nivel de exigencia para demostrar la supuesta campaña de desinformación.
Crisis migratoria en Ceuta y acusaciones de desinformación
El Gobierno español atribuye la crisis a una combinación de factores, incluyendo la difusión de bulos tras una sentencia del Tribunal Supremo sobre regularización migratoria. Sánchez también señaló la participación de una ultraderecha internacional que utiliza la migración para generar división política.
Por su parte, Rusia critica la política migratoria europea y considera que España debería priorizar su seguridad interna. La controversia añade tensión a las relaciones entre Madrid y Moscú, ya afectadas por la guerra en Ucrania y las sanciones europeas.
Implicaciones políticas y diplomáticas del conflicto
El intercambio de acusaciones pone en evidencia la complejidad de la crisis migratoria y su uso como herramienta en conflictos políticos internacionales. Mientras España busca evidencias para sustentar sus denuncias, Rusia exige pruebas claras para evitar que la disputa escale sin fundamentos.
La situación en Ceuta se mantiene bajo investigación, y el desenlace dependerá de la capacidad de ambas partes para presentar datos verificables. Por ahora, la crisis migratoria se ha convertido en un nuevo foco de tensión entre España y Rusia, con repercusiones en la política europea y la gestión de la migración.
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