
7 DE MAYO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El Ministerio de Salud de Chile ha encendido las alarmas tras confirmar que, en lo que va del año 2026, se han registrado 39 casos de una enfermedad que ya es considerada endémica en el país. Lo más preocupante para las autoridades sanitarias no es solo el número de contagios, sino el marcado incremento en la letalidad por hantavirus, la cual ha alcanzado un 33%. Esta cifra representa un salto significativo en comparación con el año anterior, donde la tasa de fallecimientos fue considerablemente menor, lo que obliga a replantear las estrategias de prevención.
Hasta la fecha, se han contabilizado 13 personas fallecidas a causa de este virus, afectando a 9 de las 16 regiones del territorio chileno. La distribución geográfica del brote se concentra principalmente en las zonas centro y sur, incluyendo regiones como la Metropolitana, el Maule, la Araucanía y Aysén. El gobierno subraya que esta mayor letalidad por hantavirus podría estar vinculada a factores biológicos propios de cada paciente o, lo que es más crítico, a una demora en la búsqueda de atención médica ante los primeros síntomas.
Comparativa epidemiológica y factores de riesgo
Si se analizan los datos del año 2025, Chile registró un total de 44 casos con solo ocho fallecidos, lo que situaba la estadística de muertes en un 18%. El escenario actual de 2026 muestra que, con menos casos totales hasta mayo, la letalidad por hantavirus casi se ha duplicado. Las autoridades enfatizan que el diagnóstico oportuno es la herramienta más eficaz para sobrevivir a la enfermedad, ya que el virus ataca de forma agresiva el sistema cardiorrespiratorio de las personas infectadas.
El principal responsable de la transmisión es el ratón de cola larga, un roedor que habita en zonas boscosas y húmedas del cono sur. La mayoría de los incidentes ocurren cuando las personas inhalan partículas microscópicas de orina, saliva o heces del animal, generalmente en áreas rurales o galpones cerrados. El incremento en la letalidad por hantavirus refuerza la necesidad de que los ciudadanos que habitan o visitan estas zonas mantengan medidas de higiene estrictas, como ventilar espacios cerrados y sellar posibles entradas de roedores.
La variante Andes y el contexto regional
En Chile predomina la llamada variante Andes, la cual es catalogada como una de las más peligrosas a nivel mundial por ser la única capaz de contagiarse entre seres humanos. Aunque el último caso de transmisión persona a persona en el país ocurrió en 2019, la peligrosidad de esta cepa contribuye a la alta letalidad por hantavirus que se observa este año. Esta situación ha cobrado relevancia internacional debido al brote detectado recientemente en un crucero que partió desde Argentina, el cual ya registra víctimas mortales.
A pesar de la alerta sanitaria vigente desde enero, el Ministerio de Salud chileno aclaró que no hay evidencia de que los infectados del crucero MV Hondius hayan transitado por suelo nacional. No obstante, se mantiene una coordinación estrecha con la Organización Mundial de la Salud para monitorear cualquier posible nexo epidemiológico. La prioridad actual es contener la letalidad por hantavirus mediante campañas de información que inviten a la población a consultar de inmediato si presentan fiebre alta, dolores musculares o dificultad para respirar.
















