
La administración Trump afirmó que la guerra en Irán terminó tras un alto el fuego, evitando pedir autorización al Congreso.
La administración de Donald Trump afirmó que la guerra en Irán ya terminó gracias al alto el fuego iniciado a principios de abril, una postura que podría permitir a la Casa Blanca evitar solicitar autorización formal del Congreso de Estados Unidos para continuar operaciones militares.
El argumento ha generado fuerte debate político y legal en Washington, ya que existe una ley de 1973 que obliga al presidente a pedir aprobación legislativa cuando una acción militar supera los 60 días.
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⚖️ Trump guerra Irán terminada provoca polémica
Funcionarios del gobierno sostienen que las hostilidades comenzaron el 28 de febrero y cesaron con el cese al fuego del 7 de abril, por lo que, técnicamente, la guerra habría concluido antes de que venciera el plazo legal.
La postura fue reforzada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien declaró ante el Senado que el alto el fuego había paralizado el conflicto.
Un alto funcionario estadounidense señaló que no se han registrado intercambios de disparos directos entre fuerzas de Estados Unidos e Irán desde la entrada en vigor de la tregua.
🌍 Persisten tensiones pese al alto el fuego
Aunque Washington sostiene que la guerra terminó, el escenario regional sigue siendo delicado. Irán mantiene control estratégico sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo.
Además, la Armada de Estados Unidos mantiene un bloqueo para impedir que petroleros iraníes naveguen libremente, lo que demuestra que la tensión militar y económica no ha desaparecido por completo.
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Analistas consideran que esta interpretación busca blindar políticamente a la Casa Blanca ante posibles cuestionamientos constitucionales y evitar una confrontación directa con el Congreso.
El tema también impacta a mercados internacionales, ya que cualquier escalada en el Golfo Pérsico puede elevar precios del petróleo, afectar cadenas de suministro y generar incertidumbre económica global.
En los próximos días podrían intensificarse presiones legislativas para exigir explicaciones sobre el verdadero alcance del conflicto y la continuidad de operaciones en la región.
















