
Internacional, 17 de julio de 2026.- Al menos dos personas murieron y más de 230 fueron rescatadas tras las inundaciones repentinas que afectaron el sur de Texas esta semana, informó el gobernador Greg Abbott el jueves por la tarde. Las lluvias torrenciales, que han dejado una precipitación acumulada equivalente a un año en algunas zonas, mantienen en alerta a las autoridades y residentes.
Las operaciones de rescate movilizaron más de 85 embarcaciones, 20 aeronaves y 200 vehículos de alta capacidad para asistir a los afectados. Abbott destacó que la prioridad sigue siendo proteger la vida humana mientras continúan las lluvias en áreas ya inundadas.
Se mantiene vigente una alerta por inundaciones hasta el mediodía del viernes en el centro-sur de Texas, incluyendo el corredor de la US 90 al oeste de San Antonio, la región de Hill Country, el Valle del Río Grande y la Meseta de Edwards. Se pronostican entre 5 y 10 centímetros adicionales de lluvia, con posibles acumulados de hasta 20 centímetros en puntos aislados.
Una de las víctimas fatales fue un hombre de 65 años arrastrado por la corriente en su casa rodante en Kerrville, según informó Abbott citando a la esposa de la víctima. Otra persona de 74 años murió al quedar atrapada en su vehículo cerca de Uvalde, confirmó la policía local tras encontrar el automóvil flotando en aguas de la inundación.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta de emergencia por inundaciones repentinas para Kerrville, Ingram y Hunt, comunidades gravemente afectadas por inundaciones en julio de 2025 que dejaron al menos 130 muertos. Aunque esta alerta ya expiró, las autoridades mantienen vigilancia ante la crecida del río Guadalupe, que alcanzó niveles cercanos a los del año pasado.
Más de 80 personas fueron evacuadas de campamentos ribereños para evitar riesgos mayores. En Kerrville, las sirenas de alerta sonaron a las 2:00 de la madrugada, lo que permitió a los residentes reaccionar a tiempo, a diferencia de las inundaciones previas. Ian Cunningham, director de River Sentry, destacó la importancia de las torres de alerta instaladas tras el desastre anterior para salvar vidas.
Impacto y respuesta en la región
Las inundaciones han provocado daños materiales y afectado la movilidad en la región de Hill Country, donde las pendientes pronunciadas y suelos poco profundos dificultan la absorción del agua. Videos difundidos mostraron calles inundadas y puentes cubiertos por la corriente, mientras equipos de rescate auxiliaban a familias atrapadas.
El jefe de policía de Kerrville, Jerel Haley, señaló que la comunidad aún enfrenta secuelas emocionales por las pérdidas del año pasado y calificó esta situación como devastadora. Sin embargo, reconoció que las alertas tempranas mejoraron la capacidad de respuesta y redujeron el riesgo de víctimas.
Pronóstico y recomendaciones
Se espera que las tormentas disminuyan el viernes por la tarde, aunque persiste la amenaza de inundaciones menores, especialmente en el suroeste de Texas. Las autoridades llaman a la población a mantenerse alerta y evitar transitar por zonas inundadas para prevenir accidentes.
El gobernador Abbott enfatizó la importancia de la precaución durante las próximas 24 horas para evitar más pérdidas humanas. La región, cada vez más afectada por fenómenos climáticos extremos vinculados al cambio climático, enfrenta retos para mitigar el impacto de lluvias intensas y repentinas.
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