
Londres, Reino Unido, 17 de julio de 2026.- El gobierno británico designó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) como una amenaza a la seguridad nacional, bajo un nuevo marco legal que penaliza el apoyo o colaboración con esta organización y grupos vinculados que operan en territorio británico.
Esta medida, establecida en la Ley de Seguridad Nacional (Amenazas Estatales) de 2026, no clasifica al IRGC como una organización terrorista proscrita, sino que crea un régimen legal específico que convierte en delito cualquier asistencia material a esta entidad. La ley entró en vigor el mismo día de su aprobación por el Parlamento británico.
Además del IRGC, la legislación abarca al Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha (IMCR), vinculado a Irán, y al Cuerpo de Voluntarios de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia (GRU Volunteer Corps), respaldado por Moscú.
Quienes sean encontrados apoyando o colaborando con estas organizaciones podrían enfrentar penas de hasta 14 años de prisión. En casos de actos de sabotaje cometidos en nombre de estos grupos, la ley contempla incluso la cadena perpetua como sanción máxima.
El primer ministro saliente, Keir Starmer, anunció esta iniciativa durante un evento con la comunidad judía en Downing Street, enfatizando que el Reino Unido no permitirá que su territorio sea utilizado como plataforma para operaciones hostiles que buscan generar miedo y violencia.
El gobierno británico acusa a los regímenes de Irán y Rusia de emplear intermediarios y redes criminales para ejecutar actividades hostiles dentro del país y contra sus ciudadanos en el extranjero. Esta acción legal representa un paso para reforzar la seguridad nacional frente a estas amenazas.
Nuevo marco legal para seguridad nacional
La Ley de Seguridad Nacional (Amenazas Estatales) de 2026 introduce un régimen específico que complementa la legislación antiterrorista existente. A diferencia de las organizaciones ya proscritas, el IRGC y los otros grupos señalados quedan sujetos a sanciones por colaboración, sin ser formalmente clasificados como terroristas.
Impacto y alcance de la medida
Esta designación busca limitar la influencia y las operaciones encubiertas de entidades extranjeras que, según el gobierno británico, intentan desestabilizar la seguridad interna. La aplicación de penas severas pretende disuadir cualquier forma de apoyo desde dentro del Reino Unido.
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