
La Guaira, Venezuela, 13 de julio de 2026.- Más de 100 edificios residenciales del urbanismo Hugo Chávez en La Guaira colapsaron o sufrieron daños severos tras el terremoto del 24 de junio, lo que ha puesto en duda la calidad de las viviendas sociales construidas bajo la Gran Misión Vivienda Venezuela.
El complejo, conocido también como Ciudad Chávez, contaba con 196 edificios de cuatro plantas. Según estimaciones, alrededor del 80% de estas estructuras resultaron afectadas, muchas de las cuales probablemente deberán ser demolidas.
Residentes como Karolyn Sánchez, quien vivió más de una década en el lugar, denuncian que los materiales usados para la construcción no eran adecuados para soportar el peso y las condiciones sísmicas. “Eran de cartón”, afirmó al describir fragmentos de drywall y fibra de vidrio entre los escombros.
Enyerber Pernalete, otro vecino, señaló que las modificaciones hechas en sus apartamentos, como revestimientos con bloques, pudieron haber ayudado a evitar el colapso total en algunas zonas. Sin embargo, coincidió en que el diseño original no consideraba estas cargas adicionales ni la instalación de grandes tanques de agua, comunes por los cortes de suministro en la zona.
El programa Gran Misión Vivienda Venezuela fue lanzado en 2011 con la promesa de entregar millones de viviendas subsidiadas a sectores vulnerables. El expresidente Hugo Chávez destacó la colaboración con Turquía y la empresa constructora Summa, responsable del proyecto en La Guaira. No obstante, tras el desastre, la empresa afirmó que cumplió con las normativas vigentes y que el sismo superó las especificaciones del código sísmico venezolano de 2001.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, atribuyó los daños principalmente a la magnitud del terremoto y aseguró que el 80% de los edificios colapsados correspondían a desarrollos privados, rechazando que las fallas estructurales fueran la causa principal.
Impacto humano y social
El terremoto dejó un saldo cercano a 4,000 fallecidos y decenas de miles desaparecidos en todo el país. En Ciudad Chávez, vecinos relatan la pérdida de amigos y familiares, así como la destrucción total de sus hogares. Jhaymar Cantillos, residente afectada, prefirió dormir en la calle por el trauma sufrido, mientras espera reasignación en una zona menos vulnerable.
Debate sobre la calidad y mantenimiento
El colapso de estas viviendas ha reavivado el debate sobre la calidad de los materiales y el mantenimiento de las construcciones sociales. La constructora Summa aclaró que no participó en el mantenimiento ni en las modificaciones posteriores a la entrega. Por su parte, los residentes señalan que las intervenciones hechas para adaptarse a las condiciones locales podrían haber influido en la estabilidad de los edificios.
El programa emblemático de vivienda social enfrenta ahora un escrutinio que podría influir en futuras políticas habitacionales en Venezuela.
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