
Ciudad de México, 11 de julio de 2026.- La conductora Galilea Montijo compartió en el programa “Netas Divinas” una experiencia personal que marcó su vida: cuando su hijo Mateo, a los 11 años, decidió vivir con su padre, Fernando Reina. Este momento fue uno de los más difíciles para Montijo, a quien le costó aceptar la decisión de su hijo.
Galilea y Fernando estuvieron casados durante 11 años y tienen un hijo en común, Mateo, nacido en 2012. Tras su separación en marzo de 2023, mantienen una relación cordial para el bienestar del menor. Actualmente, Mateo vive en Acapulco con su padre y se prepara para una carrera como futbolista profesional, mientras que Montijo reside en la Ciudad de México.
La conductora relató que cuando Mateo le comunicó que quería mudarse con su papá, sintió un dolor profundo, describiéndolo como estar “muerta en vida”. A pesar de que intentó convencerlo de quedarse, respetó su decisión y ha ido adaptándose a la nueva dinámica familiar, aunque la ausencia de su hijo sigue siendo difícil de sobrellevar.
Montijo explicó que Mateo le expresó que su felicidad estaba con su padre en ese momento, y que ella podía visitarlo cuando quisiera. La conductora también comentó que esa separación le hizo reflexionar sobre el crecimiento de su hijo y la inevitable etapa del “nido vacío”, que para ella comenzó prematuramente.
Además, Galilea compartió que se sintió juzgada por revelar esta situación públicamente, pues temía que la percibieran como una mala madre. Sin embargo, su terapeuta le indicó que la decisión de Mateo estaba relacionada con el deseo de acompañar a su padre, quien también vive con uno de sus hijos.
La conductora expresó que la partida de Mateo la afectó emocionalmente de manera profunda, describiendo su estado como un “zombie” y afirmando que sintió que se moría sin la presencia de su hijo. Esta experiencia refleja los retos personales que enfrentan muchas familias tras un divorcio y la complejidad de las relaciones entre padres e hijos.
La dinámica familiar tras la separación
Desde la separación, Galilea y Fernando han buscado mantener una relación amistosa para favorecer el bienestar de Mateo. Aunque la distancia física es un reto, ambos padres se esfuerzan por estar presentes en la vida del menor, quien equilibra su tiempo entre Acapulco y la Ciudad de México.
Impacto emocional en la madre
La experiencia vivida por Montijo ilustra el impacto emocional que puede generar la decisión de un hijo de cambiar su entorno familiar. La conductora reconoce que aunque acepta la elección de Mateo, el vacío que dejó es significativo y representa un proceso de adaptación constante.
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