
La noche de este jueves, un tornado en Enid de grandes proporciones y alta capacidad destructiva tocó tierra en el centro de Estados Unidos, dejando a su paso un rastro de daños significativos en el estado de Oklahoma. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una emergencia por tornado poco antes de que el embudo impactara directamente en las inmediaciones de la Base de la Fuerza Aérea Vance, obligando a cientos de personas a buscar refugio de manera inmediata en sótanos y áreas seguras ante la inminencia del desastre.
Aunque los reportes iniciales indicaban una devastación total, las autoridades han confirmado que el tornado en Enid actual causó daños menores en la infraestructura de la base aérea en comparación con las áreas civiles circundantes. Los equipos de evaluación que recorrieron las instalaciones durante la madrugada informaron que, afortunadamente, no se registraron heridos entre el personal militar, aunque la base permanece cerrada para funciones no esenciales mientras se restaura por completo el suministro de energía eléctrica y agua potable.
Impacto en zonas residenciales y saldo de lesionados
La peor parte del tornado en Enid del fin de semana se vivió en el vecindario de Gray Ridge, ubicado al sur de la ciudad, donde decenas de viviendas fueron reducidas a escombros o perdieron sus techos por completo. Los servicios de emergencia locales, apoyados por la Guardia Nacional, realizaron operativos de búsqueda y rescate de puerta en puerta durante toda la noche, confirmando que al menos 10 personas resultaron con heridas menores, principalmente por cortes causados por vidrios rotos y escombros voladores.
Testigos del fenómeno describieron el tornado en Enid oficial como una columna masiva de escombros que permaneció en el suelo por aproximadamente 40 minutos, una duración inusualmente larga que incrementó el nivel de destrucción en la infraestructura urbana. El alcalde de la ciudad y el sheriff del condado de Garfield han coordinado centros de acopio y refugios temporales para las familias que perdieron su patrimonio, destacando la resiliencia de la comunidad ante este embate de la naturaleza que ha dejado sin hogar a decenas de residentes.













