
La movilidad en el centro del país vivió una jornada crítica este lunes debido a una serie de incidentes que paralizaron las principales vías de acceso. En Tlalnepantla, un tráiler que circulaba por la Vía Gustavo Baz se atoró con cables de alta tensión a la altura de San Pedro Barrientos, derribando un poste de luz sobre otra unidad de carga. Aunque no se reportaron lesionados, el accidente sumado a la falta de agua potable en otras zonas, generó un nudo vial que afectó a miles de automovilistas durante la mañana.
Simultáneamente, en el sur de la capital, habitantes de Xochimilco y Tlalpan cerraron la caseta de cobro de la autopista México-Cuernavaca. Los manifestantes denunciaron que llevan semanas sin el suministro básico de agua potable debido a fallas constantes en el sistema de bombeo de sus colonias. Esta protesta, que duró más de cuatro horas, provocó filas kilométricas que alcanzaron el Periférico Sur, complicando el traslado de quienes buscaban llegar a sus centros de trabajo o escuelas.
Inseguridad y extorsiones agravan el caos
Mientras el sur pedía soluciones por la falta de agua potable, en la autopista México-Pachuca se registró otro bloqueo de gran magnitud. Transportistas y comerciantes detuvieron la circulación para exigir garantías de seguridad ante el incremento de las extorsiones y el llamado “cobro de piso”. Los afectados señalaron que la vigilancia actual es insuficiente, lo que ha permitido que grupos delictivos operen con impunidad, afectando la economía local y la paz de los conductores en esa ruta.
La saturación vial no dio tregua, pues el accidente en Gustavo Baz requirió la intervención de personal de la CFE y Protección Civil para retirar los cables energizados. La falta de agua potable en el sur y la inseguridad en el norte demostraron la vulnerabilidad de la infraestructura urbana ante las demandas sociales y los percances técnicos. Las autoridades de la Ciudad de México y del Estado de México se vieron obligadas a establecer mesas de diálogo urgentes para liberar las vías estratégicas.
Compromisos oficiales y reapertura de vialidades
Tras intensas negociaciones, los bloqueos en las casetas comenzaron a ceder bajo la promesa de restablecer el servicio de agua potable mediante el envío de pipas de emergencia. En la México-Pachuca, se acordó reforzar los patrullajes para inhibir las extorsiones, mientras que en Tlalnepantla las cuadrillas eléctricas trabajaron a marchas forzadas para restablecer la energía. Sin embargo, la recuperación del flujo vehicular tomó varias horas más, dejando pérdidas económicas considerables por los retrasos en las entregas de mercancías.













