
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que la revisión del T-MEC no avanzará por una “vía rápida”, debido a la complejidad de los temas comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá. El funcionario afirmó que “no hay prisa”, aunque reconoció que retrasar acuerdos podría generar incertidumbre económica y afectar mercados en toda la región.
Durante una conferencia en Ciudad de México, Ebrard explicó que la renegociación del tratado comercial más importante de Norteamérica incluye temas delicados como comercio digital, reglas laborales, propiedad intelectual, servicios financieros y disputas arancelarias. Por ello, descartó que exista un acuerdo exprés en las próximas semanas.
📈 Revisión del T-MEC podría extenderse varios meses
El titular de Economía confirmó que la primera ronda formal de conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos se realizará del 27 al 29 de mayo. Posteriormente, funcionarios mexicanos viajarán a Washington para continuar las negociaciones relacionadas con la revisión del tratado.
Ebrard subrayó que el objetivo principal de México es mantener la competitividad de Norteamérica frente a Asia y evitar nuevas barreras comerciales. El funcionario insistió en que los aranceles impuestos recientemente en sectores estratégicos como acero y automotriz debilitan a la región y encarecen productos para consumidores y empresas.
La revisión del T-MEC se ha convertido en uno de los temas económicos más importantes para México debido al peso que tiene el comercio con Estados Unidos. Tan solo el intercambio comercial entre ambos países supera cientos de miles de millones de dólares anuales y sostiene millones de empleos en sectores manufactureros, automotrices, agrícolas y tecnológicos.
⚠️ T-MEC y aranceles generan incertidumbre económica
Uno de los puntos que más preocupa al gobierno mexicano es la incertidumbre generada por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recientemente abrió la posibilidad de dejar expirar el acuerdo comercial actual para negociar uno nuevo. Aunque Ebrard dijo que no existen señales de cancelación inmediata, reconoció que el escenario internacional sigue siendo delicado.
Especialistas advierten que cualquier retraso prolongado o falta de acuerdos podría afectar inversiones extranjeras, tipo de cambio y generación de empleos en México. Industrias como la automotriz y manufacturera dependen directamente de las reglas comerciales del tratado, especialmente en estados con alta actividad exportadora.
El tema también impacta al sureste mexicano. En regiones turísticas como Cancún y Quintana Roo, empresarios observan con atención el comportamiento de la economía estadounidense debido a que una desaceleración comercial podría reducir flujo turístico, inversiones hoteleras y consumo internacional durante temporadas vacacionales.
Además, expertos consideran que la revisión del tratado podría redefinir el futuro económico de Norteamérica durante la próxima década. México busca aprovechar el fenómeno del nearshoring para atraer más empresas internacionales, pero la incertidumbre comercial podría frenar proyectos industriales estratégicos en distintas regiones del país.
Por ahora, el gobierno mexicano apuesta por mantener el diálogo abierto con Washington y Ottawa mientras avanzan las negociaciones técnicas. Los próximos meses serán clave para conocer si Norteamérica logra fortalecer su integración económica o entra en una etapa de mayor tensión comercial y nuevos aranceles.















