
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, reiteró este jueves su llamado a que Estados Unidos libere de forma “inmediata” al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores. La solicitud se realizó en el marco de una rueda de prensa en la que la vocera aseguró que Moscú sigue con atención el “llamado proceso judicial” que enfrenta la pareja en tribunales estadounidenses.
Zajárova afirmó que Rusia “aboga por su inmediata puesta en libertad” y subrayó que no es la primera vez que su país hace esta demanda a Washington. La posición coincide con declaraciones previas de la Cancillería rusa, que califica la detención de Maduro y su esposa como una violación del derecho internacional.
Contexto de la detención de Maduro y Flores
Maduro y Cilia Flores fueron capturados por fuerzas de Estados Unidos el pasado 3 de enero durante una operación en suelo venezolano, según comunicó la Casa Blanca. Tras su arresto, ambos fueron trasladados al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, donde enfrentan cargos que incluyen conspiración para importar cocaína y posesión de armas. En su primera comparecencia ante el tribunal, se declararon inocentes.
La reacción de Rusia llega en un contexto de fuerte tensión diplomática entre Moscú y Washington, y se suma al reclamo formal que también ha hecho el Gobierno venezolano ante organismos internacionales como el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, exigiendo la liberación de sus líderes y denunciando la operación como una violación de la soberanía.
Durante la rueda de prensa, Zajárova no solo exigió la liberación, sino que afirmó que su país continuará monitoreando la situación y emitiendo comentarios según se obtenga más información. Esta postura también ha sido respaldada por figuras políticas rusas que consideran que Maduro y Flores deberían ser excarcelados o incluso indultados.
Repercusiones en la política internacional
La detención de Maduro y su esposa ha generado una fuerte reacción en varios países aliados de Venezuela, y ha sido calificada por Rusia como una “violación del derecho internacional” y de los principios de la soberanía de los Estados. El Gobierno venezolano, además de recurrir a la ONU, ha criticado el proceso legal en Estados Unidos y sostiene que las medidas adoptadas por Washington son ilegítimas.

