
15 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Un reciente estudio científico ha sorprendido a la comunidad internacional al presentar la primera evidencia molecular del virus del papiloma humano en humanos modernos de hace miles de años. Investigadores detectaron rastros de este virus en dos momias muy distintas en el tiempo: Ötzi, el llamado “hombre de hielo” de hace 5.300 años, y Ust’-Ishim, un hombre prehistórico que vivió en Siberia hace aproximadamente 45.000 años, lo que cambia la forma en que se entiende la relación entre este virus y la humanidad.
Los análisis revelan que ambos individuos portaban una variante de alto riesgo del virus del papiloma humano, conocida por su vínculo con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer. Este descubrimiento representa la prueba biológica directa más antigua encontrada hasta ahora y cuestiona teorías previas que apuntaban a una transmisión más reciente del virus entre especies humanas antiguas, como los neandertales.
De acuerdo con los autores del estudio, esta es la primera vez que se identifica evidencia molecular clara del VPH16 en humanos anatómicamente modernos tan antiguos. Este dato pone en duda la hipótesis de que el virus haya sido adquirido recientemente en la historia evolutiva humana y sugiere que ha acompañado a nuestra especie durante decenas de miles de años, mucho antes de las grandes migraciones fuera de África.

El investigador Marcelo Briones explicó que estos resultados indican que el virus del papiloma humano no es un patógeno moderno, sino un compañero evolutivo de largo plazo.
El virus del papiloma humano es un grupo amplio de virus que se transmite principalmente por contacto directo piel con piel o por vía sexual. En la mayoría de los casos no presenta síntomas, pero ciertas variantes de alto riesgo, como el VPH16, pueden provocar cáncer cervicouterino y otros tipos de cáncer, lo que hace que este hallazgo tenga una relevancia médica y científica considerable.






