
5 FEBRERO 2026-NACIONAL- La violencia contra científicos en México volvió a quedar en evidencia con el caso del biólogo Miguel Ángel De la Torre Loranca, quien suma más de 70 días sin ser localizado tras ser secuestrado por personas armadas en la Sierra Zongolica, en Veracruz. Su desaparición no solo ha generado preocupación entre familiares y colegas, también ha afectado directamente a comunidades donde desarrollaba labores de investigación, conservación ambiental, educación y ecoturismo en una de las regiones más biodiversas del país.
El caso de De la Torre refleja los riesgos crecientes que enfrentan investigadores y ambientalistas que trabajan en territorios marcados por la presencia del crimen, la debilidad institucional y conflictos sociales. La violencia contra científicos no solo impacta a las personas directamente afectadas, sino que frena proyectos comunitarios, académicos y de conservación que buscan proteger ecosistemas amenazados por la agroindustria y otras actividades extractivas.

Miguel Ángel De la Torre Loranca ha dedicado su vida al trabajo de campo en la Sierra Zongolica. Desde su etapa como estudiante en la Universidad Veracruzana, participó en la consolidación de un herpetario universitario que logró certificarse como Unidad de Manejo Ambiental. Su trayectoria incluye aportes relevantes a la herpetología, así como un fuerte compromiso con la educación ambiental y el trabajo comunitario.
Entre sus contribuciones científicas destaca el descubrimiento de nuevas especies, como la serpiente Geophis lorancai, nombrada en su honor, y el lagarto arborícola Abronia zongolica.

Además de su labor académica, De la Torre impulsó proyectos educativos en la región, entre ellos la dirección del Instituto Tecnológico Superior de Zongolica, que permitió a jóvenes formarse en áreas relacionadas con el manejo forestal.
En el ámbito personal, el biólogo también promovió iniciativas de conservación y turismo responsable a través del proyecto Herping Zongolica, enfocado en expediciones fotográficas y ecoturismo comunitario. Este proyecto, que recibió un premio estatal en 2024, hoy se encuentra detenido, afectando directamente a su familia y a las personas que dependían de esta actividad.
De la Torre fue secuestrado el 21 de noviembre, cuando acudió a un encuentro tras una presunta extorsión. Aunque inicialmente hubo contacto con los captores, no se registraron avances y el biólogo continúa desaparecido. Su familia denuncia la falta de resultados concretos y la ausencia de una ficha oficial de búsqueda, lo que refuerza la percepción de abandono institucional en casos de violencia contra científicos.






