
9 de Febrero del 2026.- El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha lanzado una fuerte advertencia sobre el futuro de Europa tras las recientes declaraciones de los líderes de la Alianza Atlántica. Según el mandatario húngaro, las decisiones que se están tomando actualmente nos dirigen hacia los tiempos más peligrosos de las últimas décadas. Orbán sostiene que cada semana que pasa, los nuevos acontecimientos y acuerdos acercan al continente europeo a un conflicto directo con Rusia, algo que su administración busca evitar a toda costa.
Esta reacción surge tras las palabras del secretario general de la organización, Mark Rutte, quien mencionó la posibilidad de desplegar militares occidentales en territorio ucraniano una vez que se logre un pacto de paz. Orbán calificó estas intenciones como una «locura» y aseguró que Hungría no permitirá que su gente sea arrastrada a esta situación. Para el líder húngaro, la presencia de fuerzas extranjeras en la zona solo servirá para escalar la tensión en los tiempos más peligrosos para la estabilidad regional.
La postura de Hungría frente al conflicto
El gobierno de Hungría ha sido muy claro al manifestar que no desea ver soldados de la Unión Europea ni de otras coaliciones internacionales en suelo ucraniano. Orbán ha criticado también las propuestas de otros políticos europeos que sugieren enviar tropas con banderas de la comunidad en sus uniformes. Él insiste en que su país debe mantenerse al margen de estos movimientos militares para proteger a sus ciudadanos durante los tiempos más peligrosos que vive la política exterior actual.
A diferencia de otros gobernantes de la región, el primer ministro húngaro ha defendido siempre la vía diplomática para terminar con la guerra que comenzó en 2022. Su enfoque se basa en el diálogo directo con Moscú en lugar de aplicar políticas de aislamiento total. Orbán cree firmemente que buscar una solución negociada es la única forma de evitar que la seguridad de toda Europa se desplome en estos tiempos más peligrosos de incertidumbre bélica.
Las consecuencias de un despliegue militar
Por su parte, Rusia ya ha dejado claro que la llegada de soldados extranjeros a Ucrania es algo totalmente inaceptable para sus intereses. Las autoridades rusas han advertido repetidamente que cualquier contingente militar de otro país se convertiría de inmediato en un objetivo para sus fuerzas armadas. Esta situación de amenazas constantes refuerza la idea de Orbán sobre los tiempos más peligrosos que acechan a la paz mundial si no se cambia el rumbo de las negociaciones actuales.






