
La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum Pardo, subrayó la prioridad estratégica que debe tener la relación con Estados Unidos para el futuro de su administración y el país. Tras su encuentro con los líderes de Norteamérica en el sorteo de la Copa Mundial de Fútbol en Washington, la mandataria reafirmó que México está obligado a buscar una relación de cooperación y entendimiento con su vecino del norte, dada la intensa interdependencia económica, comercial y social que los une.
La relación entre México y Estados Unidos es considerada el eje de la política exterior mexicana, por lo que las palabras de Sheinbaum destacan la continuidad de esta estrategia. La presidenta electa enfatizó que, más allá de las diferencias políticas, la proximidad geográfica y los lazos comerciales hacen imperativa una comunicación constante y una cooperación efectiva para abordar temas como la migración, la seguridad y el comercio.
Acuerdo de Trabajo y la Relación Trilateral
Refiriéndose al encuentro casual con el presidente de EE. UU., Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, Sheinbaum destacó la cordialidad que prevaleció entre los tres líderes. La reunión, aunque no fue un evento formal, sirvió para mostrar el buen estado de la relación trilateral en el contexto de Norteamérica. Este diálogo de cortesía y respeto es fundamental para la estabilidad de la región.
Un punto clave de la conversación fue el acuerdo de trabajo futuro. Sheinbaum comentó que los líderes quedaron de mantener el trabajo conjunto en los próximos meses. Este compromiso indica una voluntad compartida para avanzar en la agenda trilateral, especialmente en temas pendientes y aquellos que requieren una coordinación estrecha antes de la entrada formal de la nueva administración mexicana.
La Relación con Estados Unidos como Eje de la Política Exterior
La afirmación de que «México siempre tiene que buscar una buena relación con Estados Unidos» es un principio que ha guiado la política exterior del país por décadas. Esta relación es asimétrica, pero debe manejarse con diplomacia y estrategia para maximizar los beneficios para México. El diálogo con Washington influye en casi todos los aspectos de la vida nacional, desde la economía hasta la seguridad pública.
Por lo tanto, la actitud abierta y pragmática de Sheinbaum busca enviar un mensaje de certidumbre tanto a los mercados como a los ciudadanos: su gobierno priorizará una relación funcional y constructiva con la Casa Blanca y Ottawa. La coordinación regional es vista como la mejor vía para enfrentar los retos compartidos.






