
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó un avance histórico en la economía nacional al informar que el país ha alcanzado el tercer lugar en América Latina en cuanto al monto del sueldo básico. Durante sus recientes intervenciones, la mandataria explicó que gracias a los constantes incrementos, el poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos ha tenido una recuperación sin precedentes. Esta mejora posiciona a México en el «Top 3» de la región, solo por debajo de naciones como Uruguay y Chile, lo que refleja un cambio profundo en la política laboral del país.
Para dimensionar este logro, Sheinbaum recordó las condiciones precarias en las que se encontraba el país hace apenas unos años. La presidenta señaló con firmeza que durante el periodo neoliberal, México se encontraba en los niveles más bajos de bienestar salarial, incluso por debajo de países con crisis severas como Haití. En aquel tiempo, la estrategia de los gobiernos anteriores se basaba en ofrecer mano de obra barata para atraer inversión, lo que mantuvo a millones de familias en una situación de pobreza extrema y sin acceso a lo más básico para vivir.
Transformación frente al pasado neoliberal
La actual administración ha dejado claro que el modelo económico ha cambiado para poner a las personas en el centro. Al comparar el salario mínimo de hoy con el de décadas pasadas, la presidenta resaltó que el objetivo ya no es competir por ser los más baratos, sino por ofrecer vidas dignas. Sheinbaum mencionó que estar debajo de Haití era una muestra de la «deshumanización» que imperaba en la política económica anterior, donde el ingreso de los trabajadores no alcanzaba ni siquiera para cubrir una canasta alimentaria completa.
Este ascenso al tercer lugar regional no es producto de la casualidad, sino de acuerdos anuales entre el gobierno, los empresarios y los sindicatos. La mandataria subrayó que, a diferencia de lo que decían los críticos en el pasado, el aumento al salario mínimo no ha disparado la inflación de manera descontrolada ni ha frenado la llegada de empresas extranjeras. Por el contrario, se ha demostrado que cuando los trabajadores tienen más dinero en sus bolsillos, el consumo interno crece y la economía de las comunidades locales se vuelve mucho más dinámica y fuerte.
Metas y bienestar para las familias
La visión de la presidenta para el cierre de su sexenio es que el ingreso básico siga subiendo hasta que sea suficiente para que una familia promedio pueda comprar dos canastas básicas. Con el incremento aplicado para este año 2026, que fue del 13%, el salario mínimo mensual ya supera los 9,500 pesos en la mayor parte del territorio nacional. Este monto es una pieza clave de la «República de Bienestar» que busca consolidar el gobierno actual, garantizando que el trabajo sea siempre una vía honesta para salir de la pobreza y no una forma de explotación.
Finalmente, Sheinbaum pidió a los ciudadanos valorar este cambio de rumbo, pues pasar de los últimos lugares de la región a ser un referente latinoamericano es una victoria para todos. Aseguró que las políticas de recuperación del salario mínimo continuarán con paso firme, siempre cuidando la estabilidad económica general. Para la presidenta, el hecho de que México hoy sea visto como un país con salarios competitivos y crecientes es la mejor prueba de que el «Humanismo Mexicano» funciona y está dando resultados reales que se notan en la mesa de cada hogar.






