
En un reciente encuentro con los medios de comunicación, la diputada y presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, se volvió tendencia tras evitar responder directamente sobre la situación geopolítica actual. Al ser cuestionada sobre la postura de la oposición frente a la intervención de Estados Unidos en territorio venezolano por intereses petroleros, la legisladora optó por centrar su discurso en la falta de democracia en aquel país. Esta reacción generó críticas inmediatas entre quienes esperaban una postura clara sobre el respeto a la soberanía y el derecho internacional en la región.
El intercambio subió de tono cuando se le preguntó su opinión sobre las recientes advertencias lanzadas por Donald Trump hacia México. En lugar de abordar las implicaciones de una posible presencia militar estadounidense en nuestras fronteras o las amenazas comerciales, López Rabadán decidió hablar sobre la importancia de la libertad de expresión. Para muchos analistas, esta respuesta resultó evasiva, ya que no atendió la preocupación central sobre la seguridad nacional y la integridad del territorio mexicano ante presiones del extranjero.
Respuestas evasivas ante temas de soberanía y seguridad
La situación se repitió cuando los reporteros insistieron en conocer su juicio sobre lo que algunos sectores califican como ataques al sector energético de Venezuela. Ante la pregunta expresa sobre la incursión de fuerzas externas motivada por el crudo, la diputada panista retomó el tema de las instituciones democráticas venezolanas. Esta falta de concordancia entre la pregunta y la respuesta ha sido interpretada por sus detractores como una incapacidad de la oposición para fijar una postura firme que no esté alineada con los intereses de Washington.
Incluso al citar el artículo 89 constitucional, que habla sobre la autodeterminación de los pueblos, la legisladora fue señalada por no condenar abiertamente la acción militar foránea. Los críticos en redes sociales y otros actores políticos aseguran que este tipo de respuestas dejan «jodida» a la oposición, pues muestran una desconexión con los temas de soberanía que preocupan a la ciudadanía. La falta de una defensa clara ante las amenazas externas es vista como una debilidad estratégica en un momento donde la relación bilateral con Estados Unidos es sumamente tensa.






