
Ciudad de México, 10 de diciembre de 2025.- El Gobierno Federal mantiene una postura de cautela y exhaustividad en la investigación del ataque con coche bomba ocurrido recientemente en Coahuayana, Michoacán. Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), aseguró que «no se descarta ninguna línea de investigación» sobre este inédito y grave acto de violencia. La instrucción federal es apoyar a las autoridades locales para esclarecer los hechos y detener a los responsables de este atentado que ha escalado la violencia en la región.
García Harfuch indicó que los últimos avances en el caso son los presentados por la Fiscalía de Michoacán, la institución encargada de la investigación directa. El hecho de que la federación no descarte ninguna posibilidad subraya la complejidad del ataque, que involucra el uso de explosivos improvisados, un método que no era común en la zona. La prioridad es deslindar responsabilidades y aplicar todo el peso de la ley a quienes recurrieron a un ataque con coche bomba para generar terror en la población y las fuerzas de seguridad.
Pugna Territorial, Motor de la Violencia
El titular de la SSPC ofreció un contexto sobre la situación de violencia en la zona de Coahuayana, Michoacán, donde se registró el atentado. Explicó que la región es escenario de una intensa «pugna entre un grupo afín entre Cártel Jalisco y Cárteles Unidos». Esta disputa territorial por el control de actividades ilícitas es el principal motor de la escalada de violencia que se ha vivido en los últimos meses en esta parte del estado.
La presencia de grupos antagónicos y el choque entre estructuras criminales explican el aumento de la agresividad en los ataques, siendo el coche bomba una manifestación extrema de esta violencia. Las autoridades federales y estatales han reforzado la seguridad en los límites de Michoacán y Colima, donde estos grupos tienen influencia, con el objetivo de frenar la violencia y proteger a la población civil de los enfrentamientos y de ataques tan audaces como el ocurrido.
Refuerzo y Colaboración en la Seguridad
El titular de la SSPC enfatizó que la seguridad en Michoacán es una prioridad y que se trabaja de manera coordinada con el gobierno estatal y las Fuerzas Armadas. La investigación del coche bomba se beneficia de la inteligencia federal para identificar a los autores intelectuales y materiales del ataque. Este tipo de violencia extrema exige una respuesta institucional contundente que garantice que no se siente un precedente para futuros actos terroristas o ataques a la seguridad pública.
El Gobierno Federal está utilizando todos los recursos técnicos y humanos disponibles para que la Fiscalía de Michoacán logre resultados pronto. La seguridad y la paz en Coahuayana y sus alrededores dependen de la rapidez y efectividad con que se desarticulen las células criminales involucradas en el coche bomba. El mensaje es claro: no habrá impunidad ante actos de violencia que pongan en riesgo la vida de los ciudadanos y de los cuerpos de seguridad.






