
Un alarmante caso de violencia extrema hacia los animales sacudió a los vecinos de la alcaldía Gustavo A. Madero en la Ciudad de México. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana detuvieron a un joven de 26 años, identificado como Alberto “N”, tras ser captado realizando actos de crueldad animal en la vía pública. Los hechos ocurrieron en el cruce de la avenida Insurgentes Norte y la calle Fortuna, en una zona de bajo puentes que es frecuentada por personas en situación de calle.
El arresto se logró gracias a la intervención de los monitoristas del Centro de Comando y Control (C2) Norte, quienes detectaron movimientos sospechosos a través de las cámaras de videovigilancia. Al observar detenidamente, las autoridades se percataron de que el sujeto manipulaba restos de mascotas de forma violenta, lo que constituye un delito grave de crueldad animal. De inmediato, las patrullas del sector se desplazaron al punto exacto para detener la agresión y asegurar el perímetro en la colonia Magdalena de las Salinas.
Hallazgo de maltrato extremo en Insurgentes Norte
Al llegar al sitio, los oficiales se encontraron con una escena perturbadora que confirmaba los reportes de crueldad animal extrema. El detenido fue sorprendido cubriendo parte de su cuerpo con la piel de uno de los perros que acababa de desollar, mientras que a pocos metros se localizó el cuerpo sin vida de un segundo canino. Según los primeros reportes, el hombre tenía la intención de despedazar a los animales para ingerirlos, presuntamente bajo los efectos de alguna sustancia estupefaciente.
La indignación de los vecinos no se hizo esperar, ya que este acto de crueldad animal refleja la vulnerabilidad tanto de los animales como de las personas que habitan la zona. El responsable fue informado de sus derechos constitucionales y trasladado de inmediato ante el agente del Ministerio Público. Ahí se inició la carpeta de investigación correspondiente para determinar su situación jurídica y evaluar si padece de sus facultades mentales o si actuó con plena conciencia de sus actos.
Riesgos persistentes en la zona de bajo puentes
Esta zona de Insurgentes Norte ha sido señalada por la comunidad como un foco rojo donde la crueldad animal y otros incidentes de riesgo son recurrentes. Los habitantes de las colonias aledañas han documentado desde hace décadas que los bajo puentes funcionan como refugios improvisados donde se realizan fogatas que provocan incendios constantes. Además, la presencia de personas en situación de alta vulnerabilidad ha generado un entorno donde la seguridad de los animales de compañía se ve seriamente comprometida.
Ante la gravedad de este evento de crueldad animal, diversas asociaciones protectoras de animales han pedido a las autoridades de la alcaldía Gustavo A. Madero reforzar la vigilancia en los parques y calles cercanas. El caso de Alberto “N” pone en evidencia la necesidad de políticas públicas más estrictas para proteger a los seres sintientes y para atender a las personas con adicciones que deambulan por la capital. Mientras tanto, el Ministerio Público espera los resultados de las pruebas periciales para proceder con la sanción máxima permitida por la ley.






