
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura contundente frente a las críticas de diversos comunicadores, entre ellos Ciro Gómez Leyva, respecto a la lectura histórica de los conflictos en Sudamérica. Durante su conferencia matutina, la mandataria respondió a quienes cuestionan la narrativa oficial sobre la invasión de Estados Unidos en territorio venezolano, señalando que existen diversas formas de intervención que no siempre son militares directas. La mandataria enfatizó que México mantiene una política de no intervención y respeto a la autodeterminación de los pueblos, independientemente de las opiniones en los medios.
El debate surgió tras los comentarios de varios analistas que negaron categóricamente que se hubiera producido una incursión armada tradicional en tiempos recientes. Ante esto, la jefa del Ejecutivo explicó que la intervención estadounidense puede manifestarse a través de bloqueos económicos, presiones diplomáticas y apoyo a movimientos internos, lo cual vulnera la soberanía de cualquier nación. Para Sheinbaum, minimizar estas acciones es ignorar las tensiones geopolíticas que han marcado la relación entre Washington y Caracas durante las últimas décadas.
El choque de narrativas entre el Gobierno y los comunicadores
La presidenta subrayó que la historia no debe ser interpretada de manera simplista por los llamados «comentócratas» que buscan desacreditar la visión del actual Gobierno Federal. Al referirse a la incursión de fuerzas externas, Sheinbaum recordó que la estabilidad de la región depende de entender cómo las potencias influyen en la política local de sus vecinos. Este intercambio resalta la brecha ideológica entre la administración actual y ciertos sectores del periodismo que sostienen una visión distinta sobre los eventos ocurridos en el país sudamericano.
Por su parte, los críticos señalaron que no se puede equiparar una presión política con una ocupación extranjera de carácter bélico, como ha sucedido en otros momentos de la historia mundial. Sin embargo, desde la tribuna de Palacio Nacional, se insistió en que las agresiones a la soberanía tienen muchas facetas y que México siempre alzará la voz contra cualquier intento de injerencia. La discusión puso nuevamente en el centro del debate público el papel de los medios de comunicación en la construcción de la memoria histórica y política.






