
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclaró recientemente que la propuesta de cambio electoral que busca transformar el sistema democrático del país aún no está terminada. Durante su encuentro con los medios, la mandataria señaló que el documento se encuentra en una etapa de pulido para asegurar que cumpla con las demandas de austeridad que el pueblo ha solicitado. Esta declaración busca poner orden en los tiempos legislativos y evitar especulaciones sobre la fecha exacta en la que se presentará el texto definitivo ante el Congreso de la Unión.
Para avanzar en este proceso, la jefa del Ejecutivo detalló que el próximo lunes sostendrá una reunión estratégica con los coordinadores parlamentarios. El objetivo de este encuentro es realizar un análisis profundo del proyecto de ajuste en las leyes de elecciones y escuchar las observaciones de los líderes de las diferentes bancadas. Sheinbaum confía en que este diálogo permita construir una propuesta sólida que pueda ser enviada formalmente a las cámaras legislativas durante la segunda mitad del mes de enero, marcando el inicio de un debate nacional.
Los puntos clave que se revisarán en el proyecto
Uno de los pilares que sostiene la mandataria para esta modificación al sistema de votos es la reducción de los costos excesivos en la organización de los comicios. Se busca que el dinero público se utilice de manera más eficiente y que las instituciones encargadas de los procesos democráticos no representen una carga financiera desproporcionada para el erario. Entre los temas que se pondrán sobre la mesa el próximo lunes destacan la revisión de las listas plurinominales y la estructura de los organismos locales, puntos que han generado gran interés entre los legisladores.
Además de la economía, la transparencia y la representatividad son ejes fundamentales que la presidenta quiere fortalecer en esta reestructuración del marco democrático. Sheinbaum ha sido enfática en que los cambios deben garantizar que el pueblo sea quien decida realmente a sus representantes, eliminando prácticas que favorecen a las cúpulas de los partidos. La reunión con los coordinadores parlamentarios servirá para afinar estos detalles técnicos y legales antes de que el documento pase a manos de los diputados y senadores para su votación oficial.






